"Nunca hablé de delegados barriales", afirmó ayer el director de Deportes de la Municipalidad, Omar Lastiri, al aclarar su participación en el desarrollo del Plan Integral Vecinalista (PIVe) que tanto rechazo ha generado entre algunas comisiones vecinales. "Lo que yo expuse fue un modelo de gestión", aclaró.
"Yo no hablé de delegados barriales", dijo Lastiri en diálogo con este diario. "Yo expuse un modelo de gestión, una cuestión técnica; quien habló de los delegados barriales fue el señor intendente".
En la presentación del viernes por la tarde en el Concejo Deliberante, Lastiri fue el orador principal. Hizo una exposición en la que mostró el "modelo de gestión" que aplicó con anterioridad en otras funciones públicas -fue director de Deportes en el gobierno provincial- y luego dejó la palabra al intendente Larrañaga, que fue quien dijo que las relaciones entre la comuna y las comisiones vecinales tendrán un intermediario que será el delegado barrial. "Si esos nombres ya están definidos, yo no lo sé, deberían preguntárselo al intendente", se excusó Lastiri.
En la presentación del viernes, Larrañaga cerró el acto con unas consideraciones tan breves como polémicas. Fue él quien dijo que para concretar los objetivos de acercamiento y mayor participación había decidido crear un cuerpo de ocho delegados barriales que serían los que se vincularían con un grupo de comisiones vecinales y luego le reportarían las inquietudes receptadas.
Las caras de los dirigentes vecinales y algunos políticos opositores -que hasta ese momento habían seguido con interés esa sucesión de buenas intenciones expuesta por Lastiri- trastocaron en gestos de fastidio al percibir que esa nueva figura puede esconder más burocracia, mayores dificultades para alcanzar soluciones o alguna forma de "control político" para las organizaciones más díscolas.
Técnico.
Según afirmó Lastiri, el "modelo de gestión" que propuso para el PIVe no contempla la figura del "delegado barrial" sino que promueve una relación directa entre los funcionarios municipales y los directivos de las comisiones barriales. "Un contacto directo", especificó cuando se le volvió a consultar por esa definición.
"Lo mío fue muy técnico, porque lo que hice fue bajar el mismo modelo de gestión que apliqué en la Liga del Oeste, la del Caldenal, y trasladarlo al ámbito municipal y a las comisiones vecinales", precisó. "Es un modelo de gestión, un procedimiento técnico para manejarnos en forma orgánica entre el municipio y los barrios, de manera que la relación sea fluida, que haya un acercamiento y no caigamos en superposición de esfuerzos ni en duplicar trabajo".
"A mí se me pidió generar un patrón, un modo de trabajo con las comisiones vecinales, y eso fue lo que hice", concluyó.
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