Habilitaron la plazoleta de la Terminal tras un año en obra

Habilitaron la plazoleta de la Terminal tras un año en obra
La plazoleta San Francisco de Asís estaba cerrada por una remodelación. Aún resta instalar la nueva estatua pero ya se puede circular por el espacio verde. El municipio asegura que la demora se debió a la necesidad de reparar el sistema de riego del lugar.

Después de más de un año de obras quedó habilitada la plazoleta San Francisco de Asís, ubicada frente a la Terminal de Ómnibus, en Guaymallén.

Muy temprano, obreros de la Municipalidad quitaron la lona verde que durante meses cerró el perímetro del paseo dejando el paso libre para poder circular. Ahora sólo falta emplazar en el lugar la nueva estatua que homenajeará al Santo protector del medio ambiente, prevista para los primeros meses del año que viene.

Aunque contentos por la novedad, vecinos de la zona se quejaron por las demoras en los trabajos de remodelación sobre todo porque se trata de un punto de gran importancia al encontrarse en uno de los principales accesos a la ciudad.

Desde el municipio admitieron los retrasos pero los atribuyeron a reparaciones en el sistema de riego que se complicaron por el intenso movimiento de vehículos que circulan por el lugar.

El espacio remodelado se encuentra al noroeste de la Terminal hacia la salida que da a la calle Bandera de los Andes y el mayor tránsito de personas se da por la combinación de viajes entre los micros urbanos, los de larga distancia, los servicios de taxis y el flujo de vehículos particulares por tratarse de una conexión entre Capital y Guaymallén.

"Acá la gente pasa todo el tiempo y algunos van con valijas. Para poder pasar tenían que hacer el camino por el costado ya que no se podía cruzar por lo que estaba cerrado", señaló Marcelo, uno de los cuidacoches que se instala desde hace 9 años sobre Bandera de los Andes.

La gente que trabaja en la zona coincidió en señalar que, considerando el tamaño del predio, la obra tuvo muchas demoras aunque hubo suficientes operarios municipales: "Habían de diez a quince personas trabajando. Entraban a las 9 y salían a las 13, con una hora de descanso" precisó el cuidacoche. Pedro, un cadete que también se moviliza por esta calle, señaló que "en el lugar hubo muchos obreros, lo que no justifica el tiempo de demora".

Al respecto, el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, explicó que "el plazo se extendió debido a obras menores que se complicaron por el tránsito. Lo que hicimos fue recomponer todos los sistemas de cunetas y alcantarillados que además afectan a otras zonas. Es decir, además de la remodelación, tuvimos que hacer una obra complementaria para reparar el abastecimiento de agua, que se había eliminado cuando se construyó el nudo vial José Vicente Zapata-Costanera".

Pero la obra recién será inaugurada en los primeros meses de 2013 ya que aún falta colocar una estatua de San Francisco de Asís (ver aparte). "Sacamos la media sombra porque ya no tenía sentido que estuviera cerrado. Lo que está faltando ahora es una la escultura hermosa, que va a ser instalada a mediados de febrero y ahí vamos a tener la inauguración oficial con gente del lugar y autoridades de la Iglesia", detalló Abraham.

Una remodelación necesaria

Los trabajo en el acceso Este, en su momento, dejaron al lugar sin abastecimiento de agua e hicieron que casi se secaran los árboles de la zona. Además de las obras para normalizar el riego de la plazoleta se hicieron importantes remodelaciones que contribuyen no sólo a la estética del lugar sino también a la seguridad.

Las condiciones en las que se encontraba ameritaban su restauración ya que es una de las primeras postales de Mendoza que registran los turistas que llegan en micros de larga distancia. El espacio fue blanco permanente de actos vandálicos y destrozos que dejaron el lugar en condiciones deplorables.

"Acá se drogaban y emborrachaban todo el tiempo. Los chicos que venían acá prendieron fuego las palmeras y rompieron varias veces la estatua que había. Por ahí la gente evitaba pasar por miedo a que le robaran" señaló Marcelo. Uno de los empleados que trabaja en el ACA completó: "Los turistas se quejaban mucho. Estaba en muy malas condiciones. Ahora quedó muy linda".

En el lugar, ahora se puede ver un jardín con césped y plantas, nuevos bancos, senderos impecables y hasta se instalaron farolas para brindar una buena iluminación. Algo que cambiará el paisaje nocturno ya que antes no había luminarias y esto, según los vecinos, era aprovechado por quienes se ocultaban para cometer hechos delictivos. El costo de la obra, según el detalle brindado por la comuna fue de unos 300 mil pesos a lo que hay que sumarle los honorarios del escultor.

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