El intendente capitalino Horacio Quiroga, suscribió con el ministro de Economía provincial, Omar Gutiérrez, el convenio de “pacto fiscal” para el intercambio de información y cumplimiento de las pautas de recaudación tributaria.
El convenio entre el principal municipio de la provincia y el gobierno central, como el resto de los contratos suscriptos con otras comunas provinciales, persigue el propósito central de “homogeneizar” el cobro de tributos a partir de hacer respetar una “base”, un “piso” que no puede ser perforado por ninguna comuna en el cobro de sus tributos.
Gutiérrez explicó que cuando se firmó el plan de desendeudamiento y posteriormente se otorgó un período de gracia en el que se reprogramaron los vencimientos, Nación solicitó información vinculada con la evolución de las cuentas municipales y provinciales, “entre otras cosas, se nos ha pedido la evolución de la masa salarial bajo sus distintas modalidades”, señaló. Al respecto explicó que esta cláusula fue incorporada en los convenios, pero de no haber sido así, “hubiéramos tenido que hacer algún tipo de acuerdo con los municipios para enviarla tal cual la recibimos al poder Ejecutivo nacional”.
La obvia idea es fomentar un incremento de la recaudación propia en cada municipio; pero también tener una información detallada “on line” de sus cuentas, para vigilar el equilibrio entre ingresos y gastos. Ese seguimiento a modo de “gran hermano” de parte del gobierno provincial se justifica en el uso y abuso de Aportes No Reintegrables del Tesoro provincial de parte de municipios que necesitan auxilio financiero constante para pagar sus gastos corrientes.
En el caso de la capital neuquina, no recibe generalmente (prácticamente nunca) aportes de ese tipo, porque tiene una recaudación y una coparticipación suficientes. Sin embargo, es evidente que el intendente Quiroga quiso marcar políticamente el hecho de suscribir el “pacto fiscal” propuesto por Gutiérrez.
“La dirigencia política tiene una gran vocación para gastar, y poca para recaudar. Los festivales de gastos, en algunos casos exceden el marco de la racionalidad, y hacen que muchos adhieran a la costumbre de no cobrar. Tiene que haber vocación de cobrar, porque si no, no hay Estado posible”, destacó el intendente capitalino.
En lo concreto, el Municipio no ganará ni perderá prácticamente nada. También se considera desde el gobierno de Quiroga que la base de homogeneidad es relativa, pues si bien fija un piso, después cada municipio podrá aplicar la alícuota que quiera, actitud que le confiere la autonomía política que tienen las Comunas. De esta manera, es muy posible que siga habiendo diferencias entre los tributos.
A Neuquén, como se sabe, le interesa en particular el tributo que se cobra sobre las patentes de vehículos, pues sufre una sangría considerable de automóviles que son registrados en otros municipios que cobran el impuesto más barato.
En este contexto, la actitud de Quiroga y las palabras que explicitó durante el acto, confirman que –al menos por ahora- asume una actitud de respaldo hacia la intención de gobierno provincial de fomentar premios y castigos entre los municipios, alentando siempre las mejoras en recaudación.

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