El intendente oficializó la extensión del servicio de COVELIA en el distrito. La empresa que se relaciona a Hugo Moyano absorbe el convenio y los trabajadores de Cliba, que deja Quilmes por falta de reajustes en su contrato. Desde el domingo, COVELIA –que operaba sólo en el Oeste- se hará cargo de la recolección también en la zona Este y la promesa de municipalización del servicio no se cumplirá.
La jugada del gobierno de Francisco Gutiérrez de otorgarle casi la totalidad del servicio –salvo el plan de contenerización, que está en manos municipales- a la empresa vinculada a Hugo Moyano, es resultado de la retirada de Cliba del distrito. La prestadora que actuaba en el Este del partido había decidido irse por la falta de reajustes en su contrato.
El intendente Gutiérrez elogió a la empresa que se relaciona al líder camionero: “Esta es una oportunidad para la empresa COVELIA, un desafío para poder mostrar toda su capacidad de trabajo bajo un nuevo concepto en el tema recolección”. Además, explicó que COVELIA absorberá el contrato de Cliba y que el Municipio reconocerá “el aumento que se ha incorporado a partir de principios de julio, del 15 por ciento para el sindicato de camioneros”.
REALIDAD abordó el tema de la recolección de residuos en Quilmes en varias oportunidades, tanto en su edición gráfica como en Internet. Este medio sabía -de fuentes oficiales- que la Comuna estaba más conforme con la calidad del servicio de Cliba que con el de COVELIA. Pero consideraba “muy caro” el precio que le pagaba a la empresa del Grupo Roggio.
Cliba le había comunicado –vía carta documento- al Municipio que su intención era retirarse del distrito el 30 de junio por no obtener aumentos en los pagos efectuados por el Gobierno Comunal. Las noticias del momento indicaban que el servicio en el Este se municipalizaría.
Ante la trascendencia de esa intención, los camioneros realizaron un paro el 4 de junio y el gobierno de Gutiérrez les garantizó a los 190 trabajadores de Cliba, que los incorporaría al servicio municipalizado respetándoles los sueldos.
Para ganar tiempo, la municipalidad acordó con Cliba para que siguiera recolectando la basura hasta el 30 de julio. Mientras, el Gobierno quilmeño debía decidir de qué manera se hacía cargo de la recolección.
Cabe destacar que ese acuerdo con los camioneros tuvo carácter oficial y que el Municipio envió un comunicado de prensa anunciándolo.
Finalmente, la misma empresa Cliba habría acercado al gobierno la propuesta de pasarle su contrato a COVELIA. Gutiérrez y sus funcionarios aceptaron la iniciativa y el acuerdo se encaminó. De esta forma, el Municipio sólo controlará el plan de contenerización que se aplica en el centro de Quilmes y en el de Bernal –que se ampliará paulatinamente-. La municipalización anunciada no se concretará.
La basura es un negocio millonario que se lleva grandes tajadas de los presupuestos municipales. Para este año, Quilmes presupuestó gastar más de 50 millones y medio de pesos en este servicio. En 2009, a COVELIA le abonó más de 19 millones de pesos en concepto de recolección y barrido. A Cliba le habían correspondido más de 21 millones.
Ahora, las cifras millonarias ingresarán sólo en las arcas de la empresa vinculada a Moyano que, desde este domingo, levantará la basura en todo el distrito de Quilmes.


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