El mandatario comunal quilmeño aparece cada vez más en los encuentros trascendentales sobre el futuro de la CGT y la UOM. El Jefe Comunal es uno de los dirigentes político-gremiales más considerados por el kirchnerismo para la nueva etapa
Sin lugar a dudas, el jefe comunal quilmeño es uno de los principales actores de la política nacional, en la mesa del kichnerismo y el sindicalismo, al ser uno de los dirigentes más cercanos a la mesa chica de la presidenta de la Nación y uno de los referentes de los metalúrgicos en la sucesión de la Confederación General del Trabajo.
Tal es así que en las últimas semanas el nombre del intendente viene estando en el candelero. Cada vez que se baraja la posibilidad de que Caló finalmente no sea el electo para hacerse cargo de la CGT el nombre de Gutiérrez empieza a circular rápidamente por todos lados, así como el de otros hombres de la UOM como Naldo Brunelli de San Nicolás y Carlos Gdansky de La Matanza, hasta algunas vez se nombró a Juan Belén.
La ventaja que tiene Gutiérrez por sobre el resto es su buena llegada al poder político nacional y estaría bien visto por varios ministros para calzarse el traje que algunos le pusieron a Caló. A pesar de que varias veces se anunció que el titular de la UOM pasaría al sillón principal de la CGT, también se barajó la posibilidad de que decline de su candidatura, y en esto se buscan sucesores dentro de la propia Unión Obrera Metalúrgica.
El favorito en este sentido parece ser el propio Gutiérrez, un hombre que llegó al sindicalismo luego de una militancia activa y combativa, muy diferente al del resto de los postulantes que viene del peronismo tradicional. Además es uno de los principales impulsores del "cristinismo", tal es así que fue uno de los que habló de re-reelección.
El jefe comunal quilmeño se define como "un soldado del movimiento", lo que abre la disposición para ubicarse donde la primer mandataria disponga. Su perfil y trayectoria de lucha caen más que bien en el seno kichnerista y los entusiasma esta chance, ya que lo identifican con el kirchnerismo más puro, a diferencia de otros sindicalistas. Entre sus apoyos se destaca que es un hombre "respetado por el gobierno" y que tiene una fuerte presencia territorial en el sur del conurbano, además de su peso dentro de los metalúrgicos.
En esta faceta saca ventajas a Gdansky quien está más que cómodo en su banca de diputado o a Brunelli quien ya pasó por la CGT entre 1993 y 1994, además Gutiérrez es un poco más joven que el resto de sus compañeros metalúrgicos. En este sentido a Gutiérrez se le abren dos puertas, una es la de la CGT en caso de que Caló finalmente no acepte, la otra es la de la propia Secretaría General de la UOM si es que Caló acepta y decide dedicarse full time a la Confederación.
¿Y la ciudad?
La incesante aparición de Gutiérrez en medios nacionales hicieron suponer a varios que el intendente podría alejarse de la gestión municipal, pero por el momento esto no aparece en la cabeza del mandatario local quien –destacan- está más que metido en el día a día quilmeño, a pesar de sus viajes frecuentes hasta Capital. "Es imposible que renuncie" ratifican desde su círculo íntimo descartando que vaya a dejar la gestión en manos de un colaborador directo, mientras que en caso que tenga que viajar va a seguir todo como hasta ahora, dejando instrucciones directas a quienes lo preceden en la línea sucesoria. Lejos está la posibilidad de hablar de reemplazos, donde en algún momento se habló de buscar sucesores y se trató de postular a varios candidatos.
Por otra parte, cuando se habla de la posibilidad que asuma un importante cargo a nivel gremial aseguran que, "esto no tiene ningún impedimento para que siga gobernando la ciudad".
¿Y Lobais?
Aunque la idea es que la central quede en manos de un hombre de la UOM se habló de otros nombres, entre ellos Ricardo Pignanelli de SMATA o Héctor Daer de Sanidad, pero también apareció un tapado y -como Gutiérrez- también llegado desde la zona sur, se trata del titular de la Asociación Obrera Textil, Jorge Lobais.
La AOT creció mucho durante el kirchnerismo y la postura de Lobais genera simpatías tanto entre pares gremialistas y políticos por no tener mucho filtro en el discurso mientras revindica demandas salariales y reconoce la gestión gubernamental.




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