Gustavo García llegó al Concejo Deliberante a fines de 2009, tras la elección que adelantó el oficialismo nacional. No lo hizo solo, la Coalición Cívica local logró dos escaños, el otro pertenece a Laura Hernández. García no es nuevo en política ni un improvisado, es un "viejo zorro" que hasta ahora había estado tapado y siempre lo relegaron al Concejo Escolar, organismo en el que estuvo 4 años y del que desembocó en el deliberativo justo cuando finalizó su mandato escolar.
En la última sesión García cobró relevancia, al menos entre los que cubrimos el Concejo y los medios interesados por las cuestiones deliberativas (que lamentablemente no son muchos) por un cruce con Bali Bucca. Fue filoso en sus respuestas, concreto al "golpear" e hizo acordar por un rato los tiempos de Adalberto Sardiña. Enojado porque los medios le dan menos espacio del que él o la Coalición creen merecer, aceptó gustoso esta entrevista con LA MAÑANA.
¿Esperaba encontrarse con el Concejo que se encontró?
- Sí estaba preparado; aunque para mí era algo nuevo, ni siquiera fui secretario de bloque, no conocía la dinámica del Concejo; pero me siento preparado, me encanta, y la composición del Concejo se presta para que todos podamos participar y todos seamos escuchados.
No tenía a muchos a quiénes preguntarles por el Concejo, porque los concejales que tuvieron en la minoría radical de entonces hoy no están en la Coalición…
- Salvo Hugo González, que fue suplente, y que fue quien más nos contó las sensaciones que tuvo, además del conocimiento que tiene por su formación. Yo también estudié, hicimos cursos en Junín, en Buenos Aires; pero es como todo, podés llegar a estudiar muchísimo; pero en la práctica es diferente.
La impresión que da desde afuera es que se estuvo preparando durante mucho tiempo, es más, no parece que fuera su primer paso por el Concejo por cómo se desenvuelve, nada que ver con el Consejo Escolar…
- Siempre digo que es ingrato ser consejero escolar porque todo lo bueno que se hace no trasciende, sólo salen a la luz los problemas, y eso es contraproducente para alguien que tiene aspiraciones políticas.
Tiene una trayectoria en política similar a la de Oscar Ibáñez; pero con 16 años menos en el Concejo…
- Sí, y no es poco. Es más, con él tengo un muy buen diálogo, es un hombre de consulta, ni hablar a Chamaco (Marcelo Valdez), que es un manual del Concejo y tiene una generosidad que a nosotros nos ha sorprendido, y una paciencia a prueba de balas. El mismo Ricardo Criado, que es un caballero, y uno recurre a ellos.
Yo no comparto que esa camaradería se quiera llevar al recinto, no, ahí nos tenemos que jugar la vida, vamos con nuestra ideología, nuestros principios, no es lo mismo que estar negociando en una comisión. Eso me hizo chocar con Bali.
A diferencia de Palacios, Vallone y Barcia, todos surgidos de su grupo, ellos integraron el bloque radical en minoría, ustedes son un bloque aparte, tienen presidente, las negociaciones son distintas…
- Eso me beneficia muchísimo, hubiese sido difícil entrar como entraron quienes me antecedieron desde el grupo, porque mi carácter hubiera seguido siendo el mismo, no sé cómo hubiese terminado. Yo soy de manifestar las diferencias.
¿Esperaba que Bali dijera lo que dijo en el recinto, eso no es más para hablarlo en los pasillos?
- Probablemente, de todos modos lo respeto muchísimo en lo personal. La falta de experiencia lo llevó a creer que el mismo trato que tenemos, que de hecho lo seguimos teniendo en lo cotidiano, yo tendría que tenerlo en el recinto, y no es así. Yo no puedo cambiar el tono.
Le puso una pimienta al Concejo que no tenía desde las épocas de Sardiña…
- Yo soñaba eso, en la campaña dije que para mí al Concejo le faltaba pimienta. En ese momento otra candidata de otra lista me contestó que yo decía eso porque desconocía cómo se trabajaba en comisión, y no tiene nada que ver, yo hablaba de otra cosa, de esto.
Muchos lo miraron en la última sesión cuando habló de Urdampilleta como su pueblo…
- A mí se me escapa eso, de todos modos somos todos de Bolívar. Si hay una durísima crítica que hay que hacerle a Simón es que se olvidó de los pueblos, y se lo he dicho a él personalmente, me parece que Urdampilleta y Pirovano están olvidados, y el resto, los más chicos, ni hablar.
¿Cómo es su relación con el delegado de Urdam-pilleta Andrés Elizondo, otrora candidato a concejal por su mismo grupo?
- De Andrés todo el mundo te va a decir que es un excelentísimo tipo, por eso es que a veces uno trata de no ser duro en las críticas porque teme hacer mella en lo personal, que no es lo que se busca. De todos modos yo soy muy crítico de la gestión, tal es así que queremos que se vote el delegado de los pueblos, para eso presentamos el proyecto, que la gente diga quien es, y lamentablemente necesitamos un decreto del intendente, y no tenemos la garantía de que siempre va a pasar.
Pero si a mi me tocara ser intendente y me tocara dar la elección, la daría, si la gente no va a elegir a una mala persona ni a un tipo que quiere complicar todo, sino al más hacedor, al que participa en las instituciones, al que tiene un perfil alto y quiere lo mejor para el pueblo, va a elegir a un luchador que al intendente le va a venir bien tener como delegado. En los lugares donde se implementó esto, nunca más lo sacaron, es toda una señal.
¿Cómo lo ve a Urdampi-lleta?, ¿Cuánto hace que no le dan una cuadra de pavimento?
- Eso poquito, fue para la última elección; pero presentamos un proyecto, porque tiene una planta hormigonera que es única, que la hizo el intendente Carretero, y pedimos un plan para Urdampilleta y Pirovano, porque hay gente que tiene pago el asfalto. No son tantas cuadras, además hay disposición para pagar.
El tema son las cloacas, que después tenés que romper pavimento para pasar los caños…
- Este es el tema de la política, la mayoría hace obras que se ven, que reditúan, y las cloacas van enterradas. Por eso sería muy bueno poner en marcha el plan estratégico. También presentamos el proyecto de presupuesto participativo, donde la gente te diga si quiere que le asfaltemos o que le hagamos las cloacas, no hay que tenerle miedo a eso. Donde se puso en práctica los intendentes ganan con el 70 por ciento de los votos, no debe ser tan malo, hasta te diría que la oposición se vería perjudicada con esto. Lo mismo el proyecto de ética en la función pública, libre acceso a la información, que salieron con despacho, los tenemos para la próxima sesión.
¿Hay posibilidades de unanimidad o van a dar despacho en el recinto?
- Algunos le van a dar despacho en el recinto, así que hay posibilidades de que no se apruebe por unanimidad; pero sí por mayoría, veremos. Seis concejales como primera minoría es muy poco, lo cual enriquece el sistema, porque todo lo charlamos, todas las comisiones estamos invitando gente para que nos expliquen y nos hablen sobre diferentes temas. Las comisiones no se sabe cómo trabajan, el segundo paso que nos falta es que el periodismo pueda estar en las reuniones de comisión, porque ahí no se habla nada que la gente no pueda saber.
Muchos se enojan; pero la mayoría de los concejales que no hablan en el recinto, es porque en la comisión tocan bastante de oído…
- Sí; pero ahora se da que hay como una necesidad de presentar proyectos, entonces tenemos 70 proyectos para estudiar. Hay algunos que todavía no han agarrado ritmo de estudio de proyectos y uno lo nota en la comisión que están mancos, que a la hora de tomar una decisión dudan.
Además hay una necesidad de aplicar el reglamento, 30 días en comisión y si no al recinto, sellamos sin despacho de comisión.
Nos debemos un enorme respeto a la gente, ojalá la gente ponga la lupa en el Concejo, de esa manera vamos a tener toda la presión, y si nos están observando va a ser como un reality show, no podemos no trabajar. Un tipo que labura 8, 10, 12 horas por día y que no le alcanza la plata para vivir, y tiene que ver hay 16 tipos en el primer piso de la Municipalidad que se juntan cada 20 días, eso no le cae bien a nadie
Se lo ve mucho más entusiasmado con la con-cejalía que con la tarea pasada en el Consejo Escolar…
- Sí, y al Consejo Escolar lo sufría el último tiempo. Me da mucha lástima el Consejo Escolar porque hay gente con muchísima formación, preparados para mucho más que eso.
Usted lo conoce muy bien a Simón, tiene una relación personal, ¿son muy distintos con Erreca?
- Con Erreca tenemos diálogo; pero me parece que tendríamos que tener más reconocimiento como bloque, y creo que los demás piensan lo mismo que yo.
Al bloque de ustedes lo he visto presentar muy buenos proyectos; pero no los escuché hablar de seguridad…
- Nosotros hablamos sin presentar proyecto en enero, porque había habido algún hecho de violencia a la salida de los boliches, y le pedimos al Ejecutivo a que creara el comité de emergencia. Se hicieron un par de reuniones y no más, pedíamos que el intendente cree el foro y lo encabece.
¿No hay otra salida que no sea el Foro, que acá ya fracasó dos o tres veces?
- Creo que Erreca tendrá su programa de seguridad, y nosotros lo avalaremos si lo compartimos.
¿Nota que repercute en la calle lo que ustedes hacen en el Concejo?
- Más o menos, en la gente joven es complicado, si le preguntás a muchos pibes quién es el intendente, no saben. Hay ámbitos en los que repercute muchísimo, a mí me gustaría que la gente lo viera y entienda qué son los concejales, qué hacen y demás.
Hablemos de su compañera de banca, Laura Hernández…
- Laura es la que pone el equilibrio, sus discursos son más académicos, con muchísimo contenido, yo por ahí me voy más por lo político. Y además de eso ha incorporado todo este conocimiento de lo político que no tenía. Si nosotros tenemos que decidir nuestro candidato para el 2011 en 30 días, el nombre de Laura va a ser uno. Yo por supuesto que tengo interés; pero el nombre de Laura es altamente probable, porque ha demostrado reunir todas las condiciones.
¿Para intendente?
- Sí, no le tiembla el pulso, tiene muy claro lo que quiera, sabe cómo hay que manejarse en política para no equivocarse, es muy superior a la media, que yo me la imaginaba más alta.




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