En medio de los reclamos por el saqueo de los recursos naturales de parte de empresas multinacionales y avalados por el Gobierno nacional, la presidenta Cristina Fernández se refirió al tema. "Vamos a tener que darnos una discusión en serio", dijo, en referencia a los reclamos sobre la actividad de las mineras. Y consideró: "¿Qué trabajador se va a meter en un lugar sabiendo que se está intoxicando?".
Sin embargo, Cristina evitó referirse a la represión y detención de anteayer contra manifestantes ambientalistas que impedían el paso por la Ruta 40 de material destinado a la mina La Alumbrera en la localidad catamarqueña de Belén, quienes finalmente ayer fueron liberados.
La Presidenta hizo estas formulaciones durante una videoconferencia desde Casa de Gobierno con la localidad bonaerense de Olavarría, en la que mantuvo un diálogo con un trabajador de una planta de cemento, identificado como Armando Domínguez, quien había criticado el accionar de quienes calificó como “seudoambientalistas” y defendió la actividad minera pidiendo que los “dejen trabajar en paz”.
En el acto en Casa de Gobierno, donde también estaban el vicepresidente Amado Boudou
y la ministra de Industria Débora Giorgi, hubo aplausos para el operario.
La mandataria recogió las palabras del trabajador (a quien en todo momento llamó Antonio, como un rato antes lo había llamado Boudou), las calificó de “emotivas” y señaló que aquel hablaba “con la lógica implacable del pueblo”.
Además, recordó la puesta en marcha de una mina de carbón en Río Turbio, y dijo que, de ser tan contaminante como dicen los grupos antiminería, “los mineros se intoxicarían, trabajarían dos, tres o cuatro años y luego se morirían”.



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