Guillermo Tamarit: "A la Terminal de Omnibus hay que sacarla de donde está"

El rector afirmó que trabajan en un proyecto habitacional para alojar a los estudiantes de distintos distritos de la región.

Hacia dónde va la UNNOBA?

-El primer desafío fue ponerla en marcha y ahora estamos definiendo su perfil. Siempre planteamos que las universidades adoptan su carácter final cuando están a cargo de ella sus propios graduados. Es muy significativo el rumbo que adquieren cuando se ponen en marcha y nosotros estamos en ese momento, tratando de mantener el carácter intencional que toda universidad tiene que tener, pero nuestro énfasis está dado por la cuestión regional, creemos que en el noroeste bonaerense hay una gran potencialidad en términos de desarrollo y ahí la universidad puede hacer un aporte muy significativo. Para nosotros es sustantivo el desarrollo de los recursos humanos capaces de producir ese impulso.

-¿En qué contexto se está dando ese desarrollo?

-Esta es una época del mundo muy particular en la que, por primera vez, estamos subutilizando tecnología. Yo siempre doy el mismo ejemplo: cuando se inventó el teléfono fue usado en toda su potencialidad, y el 99% de los usuarios utilizaba toda la capacidad tecnológica que había, mientras que hoy eso no es así, tenemos un montón de tecnología a disposición y, en general, la mayoría de la gente no puede utilizarla. Pero no solo en las universidades, en la casa de cada uno de nosotros hay mucha más tecnología instalada de la que podemos explotar. La clave del desarrollo van a ser los recursos humanos, es decir, ser capaces no sólo de empujar ese desarrollo, sino de poder utilizarlo en la mayor capacidad posible. Nosotros les decimos a los alumnos que las netbooks, el wi fi, la tecnología, los sistemas, son importantes, pero si la gente no tiene la capacidad de usarlo, vamos a encontrar un cuello de botella que es el que yo creo que la universidad puede destrabar, junto con el resto de los protagonistas: empresarios, la sociedad civil, el gobierno, entre otros.

-¿Esto tiene que ver con un perfil productivo de la UNNOBA?

-No creo que la producción sea un problema distinto al resto de la sociedad, no creemos que lo privado y lo público estén separados o divorciados, o que haya compartimentos estancos, sino que cuando hablamos de formar recursos humanos, estamos hablando de formar líderes sociales en lugares muy distintos, como pueden ser la producción, el gobierno, la sociedad civil, y no tiene que ver exactamente con lo económico.

-¿Y qué pasa con las áreas más humanísticas?

-Nosotros creemos que la formación es un proceso integral. De hecho, con el profesor Eliseo Verón hemos desarrollado un área que atiende todo el tema de la comunicación con la sociedad, que es una materia que tiene un alto contenido de semiótica, pero que es transversal para todos los alumnos. Desde luego que nosotros creemos que un agrónomo y un agropecuario son distintos, pero todos son agentes de cambio social. Aquí ponemos mucho énfasis en que hay una responsabilidad social de la universidad que empieza por cada uno de los graduados, que son los grandes beneficiarios de todo el sistema.

-Sin embargo en Junín se ve cierta ausencia de intelectuales, sobre todo en los espacios mediáticos...

-Hay un problema de escala. Si una persona hace una conferencia de prensa y dice que (Javier) Gabrielli va a ser el director de la radio de la universidad, y eso después es la tapa de un diario, cuando el mismo medio conoce a nuestro director de prensa, que va a ser el director de la radio, y es Marcelo Miró. Una semana más tarde inauguramos un polo tecnológico y aparecemos abajo, chiquito. A lo mejor está bien, yo no vendo diarios, no sé cómo se hacen los diarios, pero la universidad debe manejarse dentro de esto, en donde a nosotros ni siquiera nos preguntaron sobre una cosa tan obvia como que el director de la radio es Marcelo Miró, que fue quien en su momento habló con el director del diario para comentarle qué es lo que se iba a hacer, que no queremos competir sino complementar, y demás. Entonces, ¿qué persona está dispuesta a someterse a esas condiciones? Y es algo que pasa con todos los temas, por ejemplo, nosotros hemos dicho muchísimas veces que la Terminal de ómnibus hay que sacarla de donde está y esa no es, lamentablemente, una decisión de los juninenses, es una decisión sobre si queremos subirnos a los micros o no, porque los colectivos no entran a las ciudades desde hace más de diez años. Pero esa discusión es independiente de un eventual proyecto inmobiliario. Eso nos pasa todo el tiempo, a mí me preguntan sobre los temas más variados de la ciudad y yo no opino para no comprometer a la universidad.

-¿Y cuando se trata de temas universitarios?

-Ahí somos irreductibles. Cuando decían que no íbamos a tener presupuesto, demostramos que sí lo tuvimos; dijeron que no acreditábamos las carreras, también demostramos que era falso; en eso no dejamos pasar nada porque es el patrimonio de todos. En los otros temas, es muy complicado.

-¿Y encuentra ámbitos de discusión de temas trascendentes de la ciudad?

-El otro día estuve en la reunión del Plan Estratégico y lo primero que hay que valorar es la convocatoria que eso tiene, no es común en las ciudades que vayan todos los sectores y que todos opinen libremente en un clima de iguales. Nadie reivindica ese ámbito por sí mismo y por ahí se debería empezar. Entonces nosotros decimos que en la medida en que esto sea así, la UNNOBA va a estar presente, pero si se desvirtúa, no podemos ir.

-¿Hay un cambio de clima en la ciencia?

-En los temas de Educación, Ciencia y Tecnología el gobierno ha hecho una inversión importantísima, pero también los ha puesto en otro lugar, hay un reconocimiento por esta actividad y por quienes formamos parte de ella, como no ha habido antes. Cavallo mandó a los investigadores a lavar los platos y este gobierno efectivamente los ha repatriado, de hecho, nosotros tenemos gente que está investigando en la UNNOBA por planes del gobierno nacional. Y me parece que los que estamos en deuda somos los grandes beneficiarios de esta inversión: universidades, educadores, científicos, que tenemos que empezar a mostrar otro nivel de producción porque, efectivamente, estamos en una situación mucho mejor. Sin este contexto, la UNNOBA no sería esta universidad, la habríamos puesto en marcha pero no como lo que es hoy, muchísimo más de lo que hubiésemos imaginado, porque el contexto ha sido muy favorable para este desarrollo.

-¿Qué carreras faltarían?

-Lo que falta es balancear mejor la cantidad de alumnos. Tenemos una oferta de 30 alternativas entre licenciaturas y tecnicaturas, que abarcan efectivamente las distintas expectativas de la región. Pero las opciones que toman los alumnos están desbalanceadas, tenemos un tercio del total entre abogados y contadores, y ese tercio necesitaríamos repartirlo entre ingenieros, informáticos y agrónomos. Entonces trabajamos mucho más en buscar un equilibrio.

Trabajamos mucho más en balancear el alumnado, que en discutir la oferta que creemos que es buena. Nosotros trabajamos en sostener estas carreras menos elegidas, no solo por el impacto social que esto significa, sino por el individual, porque un ingeniero en genética en el noroeste bonaerense consigue trabajo en el tercer o cuarto año, y un abogado va a tener muchos problemas para desarrollarse profesionalmente. El 2012 será un año de evaluación en la UNNOBA, veremos qué está bien y qué mal, qué se puede incorporar y demás.

-¿Y cómo evalúa el nivel académico?

-La UNNOBA puede dar testimonio de su nivel académico por varias cuestiones: ninguno de nuestros alumnos, pasantes o graduados han sido rechazados en ninguna actividad; todos nuestros docentes que están a cargo de las diferentes cátedras, antes estuvieron a cargo de cátedras en otras universidades nacionales, porque este fue un requisito para su incorporación; todas las carreras están acreditadas; nosotros trabajamos mucho en intercambios para enviar y recibir alumnos y ninguno ha tenido dificultades, de hecho un alumno nuestro que fue a China recibió una beca por parte de la Universidad Tecnológica de Beijing por su rendimiento; es decir que de todas las fórmulas que hay para medir o comparar, no hay ningún lugar que nos haga prender las alarmas. Ninguno de nuestros alumnos es rechazado en ninguna actividad. Por otra parte repito, todos nuestros profesores han estado al frente de alguna cátedra en alguna universidad nacional. En carreras como Agronomía tenemos el mismo nivel que La Plata, por ejemplo.

-¿Cuál es el valor diferencial que tiene la UNNOBA?

-La UNNOBA no viene a reemplazar a las otras universidades, sino a ofrecer una oportunidad a quienes de otra manera no hubieran podido ir nunca a la universidad. Nosotros tenemos un alto índice de primeros universitarios en la familia, pero no los estafamos, les damos una educación equivalente a la que tendrían en La Plata, ese es el valor de la UNNOBA. En 2012 seguramente haremos una evaluación de la oferta de la UNNOBA.

-Pasando a la Ley de Medios, usted cree que más micrófonos significan más voces?

-No necesariamente. Está el caso de Junín, donde hay una dispersión muy grande, producto de las cerca de 30 radios FM que transmiten desde nuestra ciudad. Lo que va a pasar si sigue habiendo tantas radios en Junín es que todos nos vamos a quedar sin vos. Lo que hay que hacer es garantizar que en los medios estén todas las voces, porque después vienen las inconsistencias y los proyectos se hacen insostenibles. Hoy no veo ataques a la libertad de prensa.

-¿No cree que el Gobierno nacional pone demasiado énfasis en la construcción del discurso que hacen los medios, en lugar de atacar las causas profundas de la pobreza?

-Yo lo que veo mal es que para el Gobierno o estás de un lado o estás del otro, y eso quedó muy patente con la crisis del campo durante la discusión por la Resolución 125. En el tema pobreza se ha avanzado mucho, pero tenemos una oportunidad para avanzar mucho más. Hay que transformar los planes sociales en puestos de trabajo.

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