Se presenta como un político moderno y de gestión. Critica la gestión del intendente Víctor Fayad por no sintonizar con la gente. Propone más participación, planificación y mirar al futuro.
Desde el 87 al 91, Fayad tenía mucha sintonía fina con las necesidades de la gente y creó un modelo de gestión municipal. Pero hoy no tiene la misma sintonía. Su modelo ya no es el que hace falta para la Ciudad. Hace falta un modelo participativo, que planifique y mire al futuro".
- ¿Por qué es candidato a concejal?
- Queremos transparentar la función y la labor del Concejo Deliberante, que es un lugar oscuro; nadie sabe quiénes son los concejales. Para recuperar la política, la labor del concejal debe ser la de quien se acerque a los reclamos del vecino y reconciliar al vecino con la función y con la misma municipalidad. El estilo de Fayad es no consultar, no generar consenso, imponer.
Tenemos que ir por el sendero opuesto. Hay que evitar la crispación, como cuando el intendente se enfrenta con vecinos, en procesos caóticos que divorcian a los representados con los representantes.
Por ejemplo, el estacionamiento medido en el Barrio Bombal, que enfrentó a los vecinos con la comuna, o la reubicación de los artesanos. Podría haberse hecho en forma diferente, dialogando con los interesados. Vamos al Concejo para controlar, fiscalizar, servir al vecino y colaborar con el intendente con todo proyecto que sea de interés. Pero el intendente debe aprender a escuchar voces diferentes.
- ¿Cuál es el diagnóstico de la Ciudad?
- Queremos que Mendoza recupere la modernidad que supo tener antaño. Mendoza no tiene un desarrollo armónico. Tiene picos de crecimiento en determinados lugares, lo que genera diferencias al interior del departamento.
Actualmente, se está discutiendo un proyecto de Código de Edificación que va a permitir la construcción de torres de hasta 15 pisos sobre ciertas zonas, en un área sísmica, sin discutir nuevas tecnologías de construcción. Esta discusión debe contar con la opinión de los técnicos, de la academia, de los inversores y, sobre todo, del vecino.
Mendoza se ha quedado en el tiempo, está estancada. No se desarrolla ordenadamente. San Juan es una ciudad que está en un proceso de desarrollo. Rosario es una ciudad que avanza y crece.
- ¿No le parece que las propuestas que se hacen exceden las competencias de un concejal?
- No es una elección de intendente. Pero si no ponés una visión de Ciudad en el problema micro que se quiere resolver, se crea otro problema. Por ejemplo, cuando se quiso resolver un problema de estacionamiento, estimulando la apertura de playas, sobre todo en la Tercera Sección, se logró ese objetivo pero se generó el despoblamiento de la zona y la aparición de áreas sin desarrollo inmobiliario, porque es mejor negocio mantener la playa.
Eso pasa porque no se pensó una solución global, estratégica de la ciudad. Soy consciente de que desde la Capital no podemos dar respuesta a problemas metropolitanos. Transporte, tránsito, el ordenamiento territorial, la limpieza y recolección de residuos clasificados, la seguridad, son temas de todos los departamentos del Gran Mendoza…
- Lo interrumpo ¿No se puede avanzar en soluciones consensuadas con los otros municipios?
- Si esta gestión se pelea con otro intendente por la dirección de una calle y llegó hasta la Suprema Corte, distrayendo a la Justicia de otros menesteres, ni hablar de otros acuerdos.
- ¿Es un problema del intendente?
- No. Es un problema histórico del radicalismo. Roberto Iglesias también petardeó cualquier intento de pensar el área metropolitana. Ni se ponen de acuerdo entre intendentes del mismo signo respecto del Código de Edificación, como Fayad y (Alfredo) Cornejo. No se puede tener diferentes códigos en dos departamentos que están separados por una calle, porque eso influye también en el costado de la calle al que van las inversiones inmobiliarias.
- Ahora el que gobierna Capital es Fayad. Está discutiendo el estilo de Fayad…
- Y sí... Yo creo que el destino de la ciudad no puede quedar en manos de un intendente y tres funcionarios. Pongo como ejemplo la administración de Rosario, que desarrolló un plan estratégico a partir de un proceso abierto donde participaron la academia, las Organizaciones de la Sociedad Civil, los barrios.
Rosario se puso un rumbo que no tiene por dueño un iluminado. Capital no tiene plan estratégico y si dicen que existe, no lo muestran. Si existe, hay que mostrarlo y participarlo con los vecinos.
- ¿Cuáles son sus propuestas?
- Queremos efectivizar el presupuesto participativo para que el vecino decida sobre el destino de obras y servicios. Por ejemplo, el plan de pavimento actual, es un plan de 12 meses que se ejecutó en dos por una cuestión electoral y en algunos sitios de la ciudad era discutible, cuando había otras prioridades. Eso se hubiera evitado con el presupuesto participativo, porque los vecinos hubieran dicho qué obras les parecían más oportunas.
También proponemos reformular la banca del vecino, porque hoy para que el vecino pueda participar tiene que ser más importante que un concejal. Una vez por mes, abrir un registro de vecinos y sólo con su DNI tiene derecho a exponer ante los concejales durante 15 minutos. Tantas exigencias alejan al vecino del Concejo Deliberante.
- El tema que saltará seguramente es el de la inseguridad…
- El Concejo Deliberante puede colaborar. Y vamos a colaborar para que el municipio, en coordinación con la provincia, genere un plan integral que contemple contención social, educación, empleo, deporte y salud.
Lo que podemos hacer desde el Concejo es la recuperación de espacios públicos, a través de la localización del cuerpo de preventores en parques, plazas y paseos, las 24 horas del día, con una excelente coordinación con la Policía de Mendoza y la video vigilancia. Los espacios que son sometidos al vandalismo, como el Parque O'Higgins, proponemos vallarlos, para cerrarlos durante la noche.
- ¿Qué otras propuestas tiene en su plataforma?
- Queremos crear una escuela de artes y oficios, inclusive algunos matriculados, como gasistas, plomeros; una bolsa de trabajo, donde registremos a desocupados o subocupados para capacitarlos y para que el padrón de proveedores emplee en forma preferente a la gente registrada; un banco de emprendimientos, como incubadoras de empresas, asesoramiento jurídico, contable, ayuda para conseguir financiamiento y plan de primera compra.
En el tema arbolado, a la ciudad le hacen falta 7.000 árboles. Con la mitad de lo que se gasta en publicidad anualmente, se resuelve la implantación de forestales. Se gastan $ 4 millones por año en publicidad. También queremos crear un Código de Convivencia para regular escombros de obras privadas, ruidos molestos, pintadas, cuidado del mobiliario público, cuidado del arbolado; para recrear normas mínimas, un pacto social para cuidar de los bienes de todos.

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