Guillermo Moreno participó de un acto de la CGT Zona Norte en Olivos

Guillermo Moreno participó de un acto de la CGT Zona Norte en Olivos
l Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno participó de un encuentro de la CGT Zona Norte que se llevó a cabo en la casa del Peronismo Kirchnerista de Vicente López
El evento fue encabezado por el Secretario General de la regional José Luis Casares que había acompañado en los últimos meses los reclamos a Hugo Moyano pero que ahora se mostró dentro del kirchnerismo; también estuvieron presentes los diputados Diana Conti y Carlos Kunkel entre otros; Moreno le respondió a quienes lo escracharon que “se metan las cacerolas en el orto” y disertó sobre economía subrayando que “si el argentino gasta su salario en alimentos se mantiene tranquilo pero no está feliz como sucedía durante el menemismo, si cobra su salario y no le alcanza ni para comprar los alimentos, rompe todo y es el caso de la Alianza, si después de haber comprado los alimentos le sobra un mango, está razonablemente feliz y eso es lo que nosotros queremos y entiendo que lo estamos logrando”.

La reunión se llevó a cabo en un salón colmado con buena parte de la dirigencia kirchnerista de Vicente López, militantes y dirigentes de distintos puntos del conurbano y la Provincia, además de representantes de un variopinto número de gremios.

El primero en tener la palabra fue el Secretario de la CGT Zona Norte José Luis Casares: “Queremos mantener la unidad como regional porque creemos que cuando a un compañero lo despiden o tiene una situación de flexibilización laboral, no le preguntan si es de Moyano, o si es de Barrionuevo. Trabajamos para generar las condiciones que nos permitan que lleguen a las conducciones de los sindicatos los verdaderos representantes de los trabajadores y que no estén al servicio de otros intereses”, destacó.

A su vez señaló que “el kirchnerismo reinstaló al peronismo nuevamente como representante de los trabajadores, los humildes del pueblo, los empresarios nacionales y los intelectuales. Este proceso político trajo un cambio cultural, sentimos que a partir de la irrupción de este proyecto popular la política volvió a ser la representación de los intereses del pueblo y no de los intereses de las corporaciones”.

El Secretario de Comercio por su parte se permitió hacer algunas bromas junto a Casares se refirió al escrache que organizaron frente a su domicilio (ver aparte) y fue ovacionado por los presentes que hasta le dedicaron cánticos.

Guillermo Moreno comenzó explicando los motivos de la crisis económica mundial que golpea de lleno a Europa y se encargó de desmitificar distintos relatos respecto del por qué de la actual situación. “En Europa ya sabemos cuál es el meollo de la cuestión y es que no hay una transformación del sistema especulativo-rentístico a un sistema de producción donde se favorezca a los trabajadores, este proceso tendrá un alto grado de conflictividad social y de violencia. En la Argentina fueron necesarios 35 muertos para que tomáramos la decisión de cambiar de país y de modelo de acumulación de capital” enfatizó. Asimismo señaló que en los noventa “el que ganaba era el sistema financiero en nuestro país” y que eso es lo que está sucediendo hoy en Europa.

Por otro lado dejó en claro que “la Argentina es un avión que vuela básicamente con cuatro motores: uno es Brasil, otro es China, otro es Europa y otro es EE.UU. De esos motores uno está prendido fuego, dos se están parando y uno está pistoneando. Es decir que estamos llevando el avión con el oxígeno que tiene la cabina y que es nuestro mercado interno”.

A su vez se refirió a la economía y el consumo local: “No hay ninguna duda que en el salario que cobran los trabajadores, hay un residual que queda después de que compró los alimentos del mes. Lo que queda de ese salario que gasta en alimentos, es lo que gasta en otra cosa, entonces si tengo alimentos caros lo que me sobra es poco. Por eso decimos que el precio de los alimentos termina definiendo el poder adquisitivo del salario, si el argentino gasta su salario en alimentos se mantiene tranquilo pero no está feliz como sucedía durante el menemismo. Si el argentino cobra su salario y no le alcanza ni para comprar los alimentos, rompe todo y es el caso de la Alianza. Si después de haber comprado los alimentos le sobra un mango, está razonablemente feliz y eso es lo que nosotros queremos y entiendo que lo estamos logrando”.

En tal sentido subrayó que “cuanto más exitosos somos, más sube el precio de la tierra y por ende más caro tengo los alimentos. La resolución de este tema se debe dar con una disputa social profunda que es la que Evita definió muy bien: pueblo-antipueblo, pueblo-oligarquía, aunque nos hayan querido trasmitir que esto no existía más como categoría analítica. Así se van tejiendo también las alianzas políticas y en estos intereses por ejemplo es lógico que el “Momo” (por Gerónimo Venegas) esté donde está, tiene su lógica que la patronal sea la que se sienta en La Rural”.

Por último enfatizó que “nosotros como cuadros políticos del proyecto nacional y popular tenemos que estar atentos porque está claro que nuestra Presidenta que tiene la paciencia del mundo, algún día nos va a convocar. Ese día que nos convoque tenemos que ir a donde ella nos diga y le vamos decir todos juntos: Avanti morocha que la victoria es nuestra”.

Hacia el final la Juventud Peronista de Vicente López encabezada por Lorenzo Beccaria le obsequió una pintura en homenaje a la militancia y a las Madres de Plaza de Mayo.

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