Guillermo Galván recordó al fallecido líder radical Raúl Alfonsín

Lo hizo a través de una carta al conmemorarse este 31 de marzo el tercer aniversario de la muerte del caudillo del partido centenario y ex presidente argentino. “Alfonsín es de aquellos héroes a los cuales la sociedad les reconoce el haber hecho todo lo que estuvo a su alcance para conseguir que la democracia viva en cada argentino y en cada institución de la República”, apuntó Galván.
Dice textualmente la carta enviada a Riojavirtual por el diputado provincial Guillermo Galván:

ALFONSIN SOMOS TODOS

Que hoy en día la sociedad reconozca alguna virtud en un político suena como extravagante. Que le agradezcan por los servicios prestados a la República, más aun. Porqué entonces un pueblo entero reconoce y agradece de Alfonsín?, Será Porqué sentimos lastima al saber que ya no estará más entre nosotros?, Será Porqué termino la carrera política mas brillante de los últimos años de democracia?, Porqué la sociedad, se sacó de encima un político más? No, nada de eso.

Hay raramente en la historia de nuestro país, dirigentes, que por sus liderazgos, son merecedores del agradecimiento de sus conciudadanos. Alfonsín esta entre aquellos héroes a los que el pueblo argentino les rinde un reconocimiento. Hay héroes como San Martín, que nos llevaron a la guerra para libertar América de los conquistadores. Hay héroes como Perón, que condujo a la mayoría de los argentinos a la búsqueda de la justicia social. Alfonsín es de aquellos héroes a los cuales la sociedad les reconoce el haber hecho todo lo necesario, todo lo posible a su alcance, para conseguir para siempre que la democracia viva en cada argentino y en cada institución de la república.

Alfonsín fue un hombre bueno, un presidente honrado, que tuvo un sueño convertido en obsesión, que siempre lo recordaba en sus discursos de campaña allá por el año 1983, y lo reafirmaba siendo ya presidente de la Nación, “mi sueño es entregar la banda presidencial a otro presidente democráticamente elegido”. Y lo cumplió, a pesar de los 14 paros generales, de los tres levantamientos militares, de la hiperinflación, de tener durante todo su gobierno una a cámara de senadores en contra y más de la mitad del país gobernado por partidos opositores. Lo hizo por la fuerza de sus convicciones democráticas, sin medir mezquinos intereses políticos o personales. A tal punto fue así, que al adelantar la entrega del poder para cumplir con sus ideales, no le importó sacrificar todo su caudal electoral, todo su prestigio político, toda posibilidad futura de volver a protagonizar la vida política de la Argentina.

Ricardo Balbín solía decir, que “todos los muertos dejan un mensaje”, Alfonsín nos dejo varios: Si todos creemos que la política debe estar al servicio del prójimo y no de uno mismo, si creemos que debemos seguir las ideas y no a los hombres, por que los hombres pasan y las ideas quedan, si creemos que los presidentes deben dejar sus cargos sin enriquecerse, si creemos en la austeridad de los actos de gobierno, si creemos en un sentido de patria común para todos, si creemos que los argentinos debemos querernos mas, como lo creía Raúl Alfonsín, entonces en tributo a su memoria y respetando todas las ideologías de los lectores, me permito afirmar HOY SOMOS TODOS ALFONSIN.

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