Guillermo Borger: “El Estado está en deuda con nuestra comunidad”

El presidente de AMIA visitó la provincia para impulsar la integración de San Juan a la red de empleo de la mutual judía y la incorporación de contenidos sobre el Holocausto en la currícula escolar local.
Queremos memoria y justicia”, manifestó Borger al referirse a la investigación del atentado ocurrido en 1994 y analizó para Diario El Zonda las conexiones internacionales de sus perpetradores. “No hay nada que pueda reparar el daño causado a las víctimas”, enfatizó.

“Mi visita a San Juan obedece fundamentalmente a fortificar, al igual que en las demás provincias, el trabajo comunitario local. Desde AMIA y desde “Vaad Hakehilot” (Federación de Comunidades Israelitas de la República Argentina), que también presido, trato de visitar y de compenetrarme del trabajo comunitario en todo el país, que es permanente y difícil. Trato de aprender y de apoyar ese trabajo en todo sentido”.

Pero usted asegura que esta visita a San Juan es especial…

Sí, por dos cuestiones fundamentales. Una es nuestro deseo de establecer aquí una sede local de la red de empleo de AMIA, para lo que contamos con la anuencia del Gobierno provincial, con el que estamos absolutamente alineados. La ubicación física de esta sede será la Federación Económica, con la que estamos trabajando y a punto de firmar un convenio. Por eso visitamos al gobernador José Luis Gioja, al intendente capitalino Marcelo Lima y a todas las fuerzas vivas de la provincia y la ciudad que nos acompañan en esta idea de desarrollar aquí nuestra red de empleo, para que los argentinos tengan más y mejores trabajos.

Además, también busca incorporar en la currícula escolar la temática del Holocausto.

Queremos que chicos y grandes puedan aprender quiénes fueron los buenos y los malos en esta tragedia que vivió la Humanidad. Para que sepan cómo fue, qué pasó y por qué no podemos permitir ni el terrorismo internacional ni cosas como las ocurridas en Argentina con el atentado a la AMIA y a la Embajada de Israel. Esta es nuestra responsabilidad como dirigentes comunitarios: hacer docencia para docentes, transmitir qué y cómo fue el Holocausto. Esta es la mejor prevención para una Humanidad mejor, una Humanidad que no repita estas tragedias.

Días atrás, trascendió que Mohsen Rabbani, ex agregado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires y prófugo de la Justicia argentina —que lo considera el “cerebro” del atentado contra la AMIA— quedó vinculado a un frustrado ataque al aeropuerto John F. Kennedy por parte de terroristas islámicos. Eso fue lo que surgió en el juicio seguido en Brooklyn contra dos ciudadanos de Guyana, Abdul Kadir y Russel Defreitas, acusados de intentar volar los depósitos de combustible y el oleoducto de este aeropuerto de Nueva York. El dato fue publicado por The New York Times, donde se menciona los fluidos contactos de Kadir con Rabbani, “un diplomático iraní que fue acusado de dirigir un ataque terrorista contra un centro judío en la Argentina”. Rabbani vive actualmente en Irán, presumiblemente en el santuario llamado Qoom, y es protegido por el régimen de Mahmoud Ahmadinejad.

Borger asegura que “quienes llevan la causa AMIA, fundamentalmente el fiscal Alberto Nisman, tienen suficientes pruebas de la conexión internacional de los principales atentados en el mundo con los ocurridos en Argentina”.

Para usted, entonces, está probada esa conexión entre los atentados en Argentina y el terrorismo islámico internacional.

Así también lo entiende el fiscal (Alberto) Nisman y por eso el pedido de captura librado a Interpol. También la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien lo reafirmó en su discurso, por tercer año consecutivo, ante la Asamblea de las Naciones Unidas. La presidenta ha reclamado, literalmente, a esos ciudadanos iraníes sospechados que se presenten ante la Justicia de la Argentina, un Estado de pleno derecho y con todas las garantías. Aquí podrían venir y exponer, como ellos mismos dicen, su inocencia.

Algo que difícilmente suceda…

Pero por supuesto. No sólo no se han presentado, sino que uno de estos personajes, (el general Ahmad) Vahidi, fuertemente involucrado en la causa AMIA, fue ascendido a ministro de Defensa de Irán.

El juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral, ratificó el nuevo procesamiento de Carlos Telleldín, acusado de facilitar el vehículo con el que se realizó el atentado a la AMIA. ¿No es sorprendente que el “principal acusado” sea un engranaje subalterno de la trama terrorista?

Entendemos que debería haber muchos más actores principales en el banquillo de los acusados de la causa AMIA. Semejante atentado, necesariamente, contó con la participación de muchos cómplices, porque requiere de toda una logística de conexiones a nivel local. Por eso le hemos pedido al fiscal Nisman que tome cartas en el asunto, si bien sabemos que está investigando y haciendo avances. Creemos que, hoy por hoy, la ratificación del procesamiento de Telleldín dispuesto por Canicoba Corral es un logro. Pero ahí no debe agotarse todo. Hay que hacer mucho más, hay que profundizar la investigación y llevar más protagonistas de este atentado a los estrados judiciales.

En el Congreso se encuentra en trámite un proyecto para indemnizar a los sobrevivientes y los familiares de las víctimas de la AMIA.

No hay dinero que pueda reparar el daño causado a las víctimas. El Estado está en deuda con nuestra comunidad. Queremos memoria y justicia.

Se habla de equiparlos con las víctimas del Terrorismo de Estado durante la última dictadura.

Sí, eso tengo entendido, de acuerdo a lo que hablé con varios miembros del Congreso y con el ministro de Justicia, Julio Alak. Este trámite fue iniciado por sobrevivientes y familiares directos de las víctimas. Sé que existen algunas diferencias en los cuadros de evaluación en cuanto a los montos. AMIA no participa de esta gestión, pero en nuestros encuentros con funcionarios de gobierno tratamos permanentemente de impulsar esta mínima reparación a los sobrevivientes y entendemos que será resuelta de un momento a otro.

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