Desde hace varios días, un águila mora puede verse volando en el cielo de Santa Rosa. Se trata de un ejemplar juvenil de esbelta presencia que ayer por la mañana motivó la atención de quienes circulaban por el centro de la ciudad.
Maximiliano Galmes, un estudioso de estos pájaros, explicó que la presencia en ámbitos urbanos de estos ejemplares no es extraña ya que al bajar la disponibilidad de alimentos en otoño y en invierno se animan a ingresar a las ciudades. Pueden hacerlo solos o bien en grandes bandadas, incluso de hasta 15 individuos.
La presencia de águilas moras en los campos o en las ciudades se ha hecho habitual en los últimos años. Esto puede deberse a la proliferación de palomas, una de las fuentes de alimentación de las águilas moras.
Durante su juventud, desarrollan una etapa de dispersión en la que suelen alejarse mucho de su lugar de nacimiento. Después, con la llegada a la adultez, se establecen en alguna zona, nidifican y se reproducen.
Hace tres años, otros individuos también se animaron a ingresar a la ciudad. En esa época, los ejemplares se instalaron en la terraza del Hotel Calfucurá.
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