La guerrilla chechena reivindicó los ataques al subte de Moscú

La guerrilla chechena reivindicó los ataques al subte de Moscú
El líder del grupo "Emirato del Cáucaso" dijo que fue una "legítima venganza".
A través de un video , el jefe del grupo guerrillero islamista "Emirato del Cáucaso", el checheno Doku Umarov, reivindicó ayer los atentados del lunes en el metro de Moscú que dejaron 39 muertos. El líder separatista dijo que los ataques habían sido una "legítima venganza" por operaciones de las fuerzas rusas en el Cáucaso, y amenazó con nuevos ataques en toda Rusia, según el sitio de internet pro checheno Kavkazcenter.

En el video, que habría sido realizado el 29 de marzo de 2010 -el mismo día de los atentados-, Doku Abu Usman (alias de Umarov) declara que el ataque había sido la respuesta a la masacre "de habitantes chechenos e ingushetios ejecutados" por las fuerzas rusas el 11 de febrero cerca de la población de Archty, en Ingushetia, república del Cáucaso, durante una operación llevada a cabo "por bandidos de las fuerzas especiales del FSB" (servicio federal de seguridad ruso, heredero de la KGB), dijo. Según Umarov, las víctimas eran campesinos que estaban recogiendo ajo e para alimentar a sus familias

Umarov, cuya edad rondaría los 45 años, afirmó que dio personalmente la orden de cometer los atentados de Moscú, que se llevaron a cabo con 40 minutos de intervalo por dos mujeres kamikazes en sendas estaciones céntricas del metro moscovita. Según el líder rebelde (cuya agrupación había reivindicado en noviembre el atentado al tren Nevsky Express que hace el trayecto Moscú-San Petersburgo y dejó 26 muertos, "los ataques en el territorio ruso van a seguir". Serán "nuevos actos de venganza por lo que hacen las tropas y los servicios especiales rusos en el Cáucaso", dijo Umarov, quien meses atrás ya había amenazado con lanzar ataques contra civiles. "Los habitantes de Rusia no van a seguir viendo tranquilamente por televisión lo que ocurre en el Cáucaso, mientras nada les importa acerca de los abusos y crímenes cometidos por sus bandas dirigidas por (el premier ruso Vladimir) Putin", afirma el rebelde. "Es por ese motivo que la guerra llegará a sus calles y las percibirán en sus propias vidas", advirtió el autodenominado "emir del Cáucaso", Umarov, quien lucha, según sus propias declaraciones, por la creación de un Estado islámico independiente en el Cáucaso Norte.

Umarov es uno de los últimos sobrevivientes de la primera línea de combatientes de la primera guerra de Chechenia (1994-1996) y sus posturas se fueron radicalizando, ya que durante varios años sus ataques contra las fuerzas rusas de ocupación se centraban en objetivos militares y no en blancos civiles. Umarov también fue miembro del breve gobierno independiente checheno, que siguió al armisticio, luego de la primera guerra, y más tarde se reincorporó a la lucha, cuando el ex presidente y hoy primer ministro Vladimir Putin ordenó el desplazamiento de las fuerzas rusas que dieron inicio a la segunda guerra en Chechenia.

En los últimos años, mientras el gobierno prorruso de Ramzan Kadirov en Chechenia pareció acallar las voces disidentes, la insurgencia se trasladó a las repúblicas vecinas de Ingushetia y Daguestán, donde reina un alto índice de desocupación, corrupción y la lucha de clanes mafiosos. Por eso, aunque formalmente terminada meses atrás por el actual presidente Dmitri Medvedev, la guerra entre las repúblicas musulmanas separatistas y el Kremlin podría reverdecer en sintonía con los nuevos atentados, sobre todo -suponen los expertos- si la política del gobierno ruso vuelve a ser ordenar la ocupación y la persecución indiscriminada contra toda resistencia al poder central de Moscú.

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