Esta semana saldría del Deliberante la norma para ponerle un tope de 20% a la cantidad de heladerías por cadena. Batalla entre Grido y los locales que elaboran artesanalmente el producto.
En Neuquén capital se estima que hay unas 40 heladerías. La cadena cordobesa Grido tiene unos 13 locales en la capital, Heladerías Piré 5, Las Malvinas 5 y Frappé 3. Como el 20% corresponde a ocho heladerías, Grido estaría superando esa relación.
De todas formas, Righetti explicó a La Mañana de Neuquén que “los que superen la norma no van a estar obligados a desinvertir, pero no podrán poner más bocas”.
Como telón de fondo asoma una compleja trama que incluyó la detención de los directivos de Grido a principios de mes a raíz de una denuncia de la AFIP que fue motorizada desde Rosario, considerada la capital nacional del helado artesanal y una de las principales localidades desde donde se diseñó la norma que fija el tope de bocas. Allí es del 10%. Otras localidades que han aplicado restricciones son San Rafael, en Mendoza; Baradero, provincia de Buenos Aires, y Venado Tuerto, Santa Fe.
La batalla entre Grido y las heladerías artesanales es una guerra subterránea de precios donde la heladería cordobesa ofrece el kilo a 33 pesos contra los casi 70 de las heladerías artesanales. Esta diferencia la logran gracias a que desde su planta de Ferreira -en Córdoba- producen para todo el país, con lo cual ganan en escala. En cambio, las heladerías artesanales con foco regional y que también son del interior del país tienen costos de producción más elevados ya que generalmente utilizan productos de primera calidad en menores cantidades.
Mas allá de estas razones de escala, desde Rosario varias heladerías artesanales aseguran que el costo de los helados de Grido “lo han logrado en base a evasión impositiva al fisco que les ha permitido mantener los precios mucho más bajo”.
Lucas Santiago (presidente de Grido) y Sebastián Santiago (co fundador y director Comercial de la cadena) se encuentran detenidos por la denuncia de evasión de la AFIP. De todas formas, un vocero de la cadena cordobesa explicó a este diario que “hay expectativa de que podrían ser liberados la semana próxima”.
Gracias a su política de precios bajos, Heladerías Grido, que nació hace once años, cuenta en la actualidad con 1.000 franquicias en todo el país y crece a una tasa del 15% anual. En la provincia de Neuquén ya tiene 19 heladerías, de las cuales además de las de la capital tiene una en Centenario, dos en Plottier, una en Cutral Co, una en Plaza Huincul y una en San Martín de los Andes. También tiene 100 empleados en la provincia.
En la estrategia de Grido, una vez delimitado el centro de cada localidad apuntan a los barrios algo que no suele ser común entre las cadenas entrantes y que va poniendo en jaque a las heladerías artesanales.
Un punto clave es que tanto Grido como Piré cuentan con sistemas de franquicias, con lo cual la nueva norma va a fijar un límite a futuro en ese sentido.
Righetti reconoció de todas formas que el proyecto, que se espera tratar el próximo jueves y que luego requerirá otros 10 días para su reglamentación, generó algunas diferencias dentro del Concejo Deliberante capitalino y puede ser que haya una elección ajustada “porque muchos entienden que el sistema con precios más bajos beneficia a la gente”.
Heladerías locales
Carlos Roberti, titular de Acipan y presidente de Heladerías Piré -una de las partes interesadas-, se mostró en contra de la regulación y expresó que “al igual que ocurre con los taxis, si no hubiera un limitante sería problemático para la actividad”.
Además, Roberti manifestó en el Concejo que actualmente en la ciudad el 45% de las heladerías pertenece a Grido y que tiene un pedido en comercio para poder instalar siete locales más.
“No venimos a defendernos, venimos a defender 300 puestos de trabajo. La competencia es sana, pero no de esta manera”, expresó Roberti.
Por su parte, Miguel Moreno, de Cuore di Pana, dijo que al ser productores se calcula que por cada empleado que trabaja en venta al público hay doce personas más que trabajan para ese helado que se está vendiendo. Incluyó no sólo al que hace el helado sino también a los proveedores y los mecánicos, entre otros.
Cuestionan además, que Grido, al no producir localmente, dispone sólo de empleados de atención al público contra las heladerías artesanales.
Agregaron que la situación empeoró cuando la cadena de helados Grido bajó el precio del kilo a 20 pesos. “Es claro que los costos no dan”, coincidieron todos días atrás en el Deliberante.
Por otro lado, Roberti mencionó la diferencia que pagan ellos por Ingresos Brutos. “Nosotros pagamos el tres por ciento por la producción y el dos por ciento por lo que se vende, mientras que ellos pagan sólo el dos por ciento por lo que declaran”, dijo.
De todas formas, Riguetti reconoció que el proyecto no libera el tope a aquellas heladerías que producen localmente este producto.
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