Guerra abierta entre los carteles por el control del tráfico

CIUDAD DE MEXICO (El Universal/GDA).Cada vez que cae un capo de la droga mexicano, un pequeño temblor sacude el territorio donde operaba. A las refriegas internas por la sucesión del jefe caído en el cartel afectado, se unen las ambiciones de los grupos rivales para llenar el vacío que deja en el negocio.
En los últimos meses, la violencia ha recrudecido en México, en coincidencia con la muerte o detención de algunos capos. Tras la captura esta semana de Edgard Valdez Villareal, alias "la Barbie", las autoridades temen un nuevo sismo en el mapa del narcotráfico, nuevas disputas y pactos de conveniencia por el control del territorio.

Al presidente Felipe Calderón, que acaba de rendir su cuarto informe de gobierno, la captura de "la Barbie" unos días antes le vino como anillo al dedo. Tras la matanza de 72 inmigrantes en Tamaulipas, la presión nacional e internacional sobre su gobierno hacía necesaria una respuesta rápida del mandatario. En cuestión de horas, Calderón anunció el envío al Congreso de un paquete de medidas para debilitar las finanzas del narcotráfico, una masiva depuración policial para frenar la corrupción y la detención de "la Barbie", uno de los narcos más sanguinarios del país, en carrera ascendente hacia el "estrellato" tras la muerte en diciembre de su jefe, Arturo Beltrán Leyva, "el Barbas", líder del cartel del mismo nombre.

Beltrán Leyva cayó en un operativo de la marina, en Cuernavaca. Su muerte dejó el cartel descabezado y provocó un primer reacomodo de posiciones en las zonas donde ejercía más influencia: Morelos y Guerrero. Más de un centenar de sicarios fueron acribillados a balazos en esos estados este año, en la guerra que entablaron "la Barbie" y Héctor Beltrán Leyva, "el Hache", hermano de Arturo.

"La Barbie" parecía estar ganando esa guerra por el control del cartel, pero su captura dejó un nuevo vacío, no sólo en sus propias filas, donde no parece haber nadie con la suficiente capacidad para sustituirlo, sino en sus zonas de influencia.

Según los expertos, los carteles más poderosos del país estarían ya moviendo sus hilos para hacerse con el negocio de "la Barbie". El cartel de Sinaloa, comandado por Joaquín Guzmán, alias "el Chapo", e Ismael Zambada, "el Mayo", y el del Golfo, liderado por Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias "el Coss", serían los más interesados en "heredar" las redes y las rutas de "la Barbie".

En esa lucha por captar "negocios sin dueño" estaría también involucrado el cartel de Juárez, muy activo en Chihuahua, el estado más violento del país. Aunque el cartel se debilitó tras la desaparición de su líder histórico, Amado Carrillo Fuentes, en los 90, todavía cuenta con una infraestructura poderosa. Vicente Carrillo Fuentes, alias "el Viceroy", y hermano de Amado, está al frente del grupo.

Los Zetas, la banda de sicarios provenientes en su mayoría del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales del ejército mexicano, también velan armas para seguir su ascenso en el mundo del crimen organizado. Desgajado del cartel del Golfo, el grupo, liderado por Heriberto Lazcano Lazcano, "el Lazca", es uno de los más letales. Los Zetas serían responsables del asesinato de los 72 inmigrantes en Tamaulipas, y controlarían las principales rutas del Sur y del Norte por donde cruzan los indocumentados en su peregrinaje hacia los Estados Unidos.

La Familia Michoacana, otro cartel en auge en el Oeste, también aspira a aumentar su presencia delictiva. Como Los Zetas, la Familia es una escisión del cartel del Golfo.

Según el gobierno, los reacomodos de los carteles se suceden cada vez que cae un líder. Habría sucedido así hace un par de meses, cuando fue abatido uno de los jefes del cartel de Sinaloa, Ignacio Coronel, "Nacho". Esas guerras entre bandas rivales absorberían, según las autoridades, un 80% de los 28.300 muertos que se relacionan con la violencia del narcotráfico desde que asumió Calderón, en diciembre de 2006.

Todos contra todos

El mapa de guerra presentado esta semana por el gobierno se asemeja a una lucha de todos contra todos. De los conflictos entre carteles, el de Sinaloa-Juárez es "el más cruento", con más de 8200 muertos por disputas en Chihuahua, Durango y en zonas de Sinaloa. El cartel que dirigen Guzmán y Zambada estaría también enfrentado con el del Golfo por el control de las rutas del norte y del sur del país. A su vez, los enemigos del cartel de Sinaloa están inmersos en interminables batallas entre ellos, como la que libran en Tamaulipas Los Zetas y el cartel del Golfo.

Pero, según expertos, las batallas son tan habituales como los pactos en el mundo del crimen organizado. El propio "la Barbie" reveló que los principales capos mexicanos celebraron una cumbre en Cuernavaca para tratar de frenar la ola de violencia en el país. La caída de Arturo Beltrán Leyva, posterior a esa reunión, habría frustrado cualquier tipo de pacto.

Los carteles tejen "asociaciones de conveniencia", en la terminología de la Inteligencia militar mexicana, es decir, pactos temporales entre bandas según los intereses de cada uno en el negocio. Así, el cartel de Sinaloa selló en su momento una alianza con los capos del Golfo, lo que motivó una furibunda reacción de Los Zetas contra el grupo que comanda Joaquín Guzmán, "el Chapo", verdadero "jefe de jefes" del narcotráfico mexicano.

Evadido de una cárcel de alta seguridad en enero de 2001, "el Chapo" es el "talón de Aquiles" de la lucha contra el narcotráfico. Junto con Zambada, Guzmán maneja una organización que mueve miles de millones de dólares y está presente en más de 30 países. La revista Forbes lo sitúa como una de las personas más ricas del mundo, mientras que para Time es uno de los 100 personajes más influyentes del planeta. La DEA ofrece cinco millones de dólares por su cabeza. Para Calderón, su captura vale mucho más. Todo un sexenio de gobierno.

CIFRAS 28.300

Muertos por el crimen organizado

* Durante la gestión del presidente Felipe Calderón, la violencia del crimen organizado causó en México más de 28.300 muertos.

29.000

Millones de dólares

* Es la cifra máxima que, según un informe oficial, mueve el negocio de las bandas del crimen organizado mexicano cada año.

50.000

Efectivos desplegados

* Días después de su asunción, en diciembre de 2006, el presidente Felipe Calderón lanzó una amplia ofensiva contra los carteles del narcotráfico que mantiene a 50.000 soldados desplegados en todo el paí

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