A la guardia del Penna, sólo por urgencias

A la guardia del Penna, sólo por urgencias
El déficit de personal llegó a un punto crítico, expresó ayer el gremio que agrupa a los profesionales, quienes ratificaron otras denuncias vinculadas con el recorte presupuestario por parte de la Provincia.
Los profesionales del Hospital Interzonal Dr. José Penna pidieron ayer a la población que colabore concurriendo a la guardia sólo por casos de urgencia y canalizar el resto de las patologías a través de los consultorios externos o unidades sanitarias.

Dicho pedido, formalizado por el gremio que los agrupa, se fundamenta en la escasez de recurso humano que, tal como lo denunció en otras ocasiones, alcanzó un punto crítico con la llegada de las vacaciones y la falta de reemplazos.

En un comunicado, se señaló que la cantidad de médicos del servicio de emergencias del centro de salud más importante de la región no es suficiente para cubrir todas las guardias.

"Si a esto le sumamos la escasez de insumos y un deficiente mantenimiento de la estructura hospitalaria, nos encontramos con un panorama que nos preocupa y que, sin dudas, repercutirá en la atención de los pacientes de Bahía Blanca y su zona de influencia", afirmaron.

En ese sentido, se exhortó al gobernador bonaerense, ministro de Salud, funcionarios, intendentes y legisladores de la Sexta Sección Electoral a adoptar "urgentes medidas tendientes a modificar este escenario que impactará negativamente sobre la salud de la comunidad".

En diálogo con "La Nueva Provincia" , la titular de la Asociación de Profesionales del Penna, doctora Cristina Espina, expresó que el pedido a la comunidad surgió a partir de una reunión realizada el pasado miércoles 19 en el servicio de Clínica Médica, donde se abordó la cobertura de las guardias durante el período de receso estival.

"Llegamos a la conclusión de siempre: no hay gente y, por ende, deberemos hacer malabares para poder prestar el servicio, porque incluso no hay profesionales que quieran hacer reemplazos, teniendo en cuenta la escasa remuneración", comentó.

Dijo que existe un artículo --el Nº 48-- que establece que en determinados casos, como el que se refiere, el ministerio afronta las guardias, aunque insistió que pocos médicos aceptan trabajar tantas horas a cambio de un bajo monto y con todos los riesgos que implica.

Porque, más allá de los juicios por mala praxis a los que eventualmente son sometidos quienes cubren los servicios de emergencia, en particular el Penna suele ser blanco de violencia y agresiones por parte de pacientes o familiares.

En cuanto a los valores de la guardia, Espina señaló que se perciben 1.400 pesos por servicio de 24 horas y que los pedidos de aumento, tanto para días de semana como para sábados y domingos, fueron infructuosos.

La profesional sostuvo que tanto este reclamo como otros vinculados con el deficiente estado del edificio (baños, habitaciones, obsoleta red eléctrica y de desagües, entre otros) fueron puestos de manifiesto recientemente, durante la denominada marcha de los Guardapolvos Blancos.

"La idea fue y sigue siendo unirnos con otros médicos, por caso del Hospital Municipal, así como también con docentes, porque de algún modo todos sufrimos las mismas consecuencias del recorte de la Provincia", dijo.

Si las manifestaciones se llevan a cabo por separado, consideró, sólo se recibe indiferencia por parte de las autoridades, que parecen "autistas".

Espina expuso que, en realidad, los bajos salarios del personal médico representan apenas una de las tantas problemáticas del sector.

En ese sentido, aludió a la falta de concursos para nombrar más personal, la demora en la inauguración del nuevo servicio de Neonatología y otras medidas recientes de gran impacto público relacionadas con la suspensión de las cirugías programadas y los tratamientos de fertilización asistida de alta complejidad.

Insumos y recursos. El mes pasado los propios directores del Penna, doctores César Comezaña y Carlos Fuentes, admitieron la necesidad de cuidar al extremo los insumos y recursos y decidieron reprogramar las cirugías que no sean de urgencia para el año próximo.

De cualquier manera, no se trató de la única medida de recorte sufrida en lo que va del año, si se tiene en cuenta que pocos meses atrás el ministerio de Salud provincial pidió optimizar al máximo los servicios tercerizados, más allá de las raciones alimentarias de los profesionales.

Más tarde, un incendio en la zona de la cocina del hospital desnudó otro inconveniente no menor, presuntamente relacionado con fallas en el sistema eléctrico, producto de cables y cañerías que datan de varias décadas y que, siempre por motivos presupuestarios, no han podido ser sometidos a refacciones.

La doctora Espina señaló finalmente que pocos días atrás se habló de que las empresas del Polo Petroquímico colaborarían para paliar la difícil situación que atraviesa el hospital público de alta complejidad más importante de la región.

"No sé si prosperará o quedará en la nada", expresó.

¿Sin especialistas?

Una alta fuente del hospital provincial advirtió ayer que es posible que durante el receso estival se deban colocar carteles en la guardia referidos a la falta de especialistas. "Siempre las vacaciones traen complicaciones, a las que ahora se les suma el recorte. Pero la ecuación es sencilla: sin leche no se puede hacer queso", indicó el vocero.

Donación a Neonatología

La Cooperativa Obrera, a través de uno de sus redondeos solidarios solicitados por Nacer (Asociación de Ayuda al Prematuro), entregó al Servicio de Neonatología del Hospital Penna un moderno respirador marca Schrist modelo Millennium, cuyo costo asciende a los 100 mil pesos.

El equipo permitirá la asistencia respiratoria de los recién nacidos que necesiten ese soporte vital.

El redondeo se llevó a cabo entre los días 3 al 31 de agosto en las sucursales de Bahía Blanca, Ingeniero White y General Cerri.

El contador Raúl Gouarnalusse y la contadora Mónica Giambelluca, del Consejo de Administración de Cooperativa Obrera, y Carmen Pascal, del Círculo de Consumidores de la misma entidad, hicieron efectiva la donación al grupo Nacer, cuyos integrantes a su vez, lo entregaron a los jefes de Neonatología, doctores Carlos Deguer y Oscar Bonino. El acto contó con la presencia del director del hospital, doctor Carlos Fuentes.

En la foto, junto al flamante respirador, desde la izquierda: Mónica Laura y Patricia Castelli (Nacer), Carmen Pascal (Círculo de Consumidores), Mónica Giambelluca (Cooperativa Obrera), doctora Nélida Villafañe de Laura y Julia Ochoa (Nacer), Raúl Gouarnalusse (Cooperativa), doctor Carlos Deguer (jefe del Servicio de Neo), doctor Oscar Bonino (jefe de sala de Neo) y Carlos Fuentes, director asociado del hospital.

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