La Guardia Pediátrica recibe a unos 200 chicos por día

Hay dos médicos diarios que se hacen cargo de la guardia externa, los pacientes internados, los partos y las cesáreas. El cierre de atención pediátrica en Cemeda generó más demanda en el Hospital público de Pediatría. Los profesionales se adelantan y estiman que en invierno el servicio se verá sobrepasado.
Cuando compartían la atención con el servicio de pediatría en Cemeda, al Hospital llegaban entre 180 y 200 pacientes por día. Pero desde que cerró el servicio, la demanda es mayor y todos acuden al único lugar que cuenta las 24 horas con un médico de guardia para atender cualquier tipo de patología. Si bien hoy puede decirse que no hay graves inconvenientes en la atención, un incremento de un 30% en la demanda generaría en el próximo otoño-invierno una situación preocupante.

El Hospital de Pediatría tiene un médico en terapia pediátrica y dos de guardia. Estos dos deben hacerse cargo de la guardia externa, los pacientes internados, los partos y las cesáreas. Además, colaboran con el neonatólogo (que hoy hay sólo de forma pasiva porque renunciaron los dos que estaban). "En una guardia pediátrica no hay posibilidad de descanso. Hay que hacerse cargo de la urgencia, politraumatismos, los accidentes en vía pública, patología propia estacional, los nenes internados. Es sumamente activa, de mucha intensidad", graficó el Dr. Gastón Seambelar, médico pediatra. Y agregó que "como estamos en verano hay una disminución de la demanda y aún no se ha visto saturada. Pero en el invierno puede ser más peligroso en función de que se hay más chicos enfermos y una sola guardia para todo el partido de Olavarría es bastante complicado. Estimo que el servicio se va a ver sobrepasado".

En diálogo con EL POPULAR, el profesional con amplia trayectoria fue más allá de los datos y analizó una compleja realidad que se vive puertas adentro del Hospital: la Guardia con más atenciones, el trabajo con el sector privado, la terapia, la necesidad de recursos humanos y la posibilidad de sumar servicios. Gastón Seambelar no duda al afirmar que "el hospital tiene todo para seguir creciendo".

Un invierno difícil

En invierno llegan a estar internados en el Hospital de Pediatría entre 20 y 30 chiquitos. En esta época del año es la mitad, mientras que las patologías más frecuentes que pasan por la guardia son gastroenteritis, golpes de calor y otitis. Pero desde mayo la salud de muchos pacientes se complica por bronquiolitis, una enfermedad que en menores de un año puede generar graves secuelas. Por eso Seambelar advierte "un panorama complicado. Hoy tenemos una gran demanda: iban entre 180 y 200 por día cuando existía Cemeda, que evacuaba entre 50 y 60 chicos más. Con un 30% más de consulta y si aumenta la internación, es para tener en cuenta el panorama".

En el Hospital hay una terapia pediátrica, una terapia intermedia y el servicio de neonatología que funciona con guardia pasiva y en contacto permanente con Cemeda por si se producen pacientes críticos.

Pero el problema central en Pediatría no es la cantidad de chicos que llegan sino la cantidad médicos que los reciben. La escasez de personal hizo que el año pasado un decreto del intendente obligara a los profesionales de la salud a rotar y hacer guardias los fines de semana, una situación que se solucionaría en marzo. "De todas maneras, las guardias cubiertas con dos personas, en la época pico, podría ser poco", estimó el médico.

Por otro lado, las guardias son de 24 horas, lo que genera un trabajo intenso y un desgaste en los profesionales de la salud. Para Gastón Seambelar, las guardias "deben ser de 12 horas. Vos entras a las 8.30, son las 12, las 3 de la tarde, las 7 de la tarde, y seguís viendo nenes. Y a las 2 de la madrugada viene el cortado, el que vomita, el grave. No hay posibilidad de que una persona esté 24 horas pensando y con todas las luces. Cuando vas por el paciente 70 estás cansado y a veces el médico se molesta con una pregunta de los padres, pero esa mamá no sabe que su hijo fue el paciente 70 y no tenía nada, para la madre es la primera vez. Entonces hay que atender estas cosas porque el hospital creció, y a veces se corre el riesgo de que el médico no esté en condiciones físicas, mentales o anímicas de atender de igual manera a cien chicos. También es decisión política. Se pueden hacer varias guardias de 12 horas, y se gana el mismo dinero. No se precisa invertir más", definió.

"Al problema de recursos humanos lo salvarían las residencias"

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