La guardia pediátrica del Hospital se ve desbordada con 160 consultas diarias

La ola de frío y las enfermedades respiratorias que trae como consecuencia, provocaron en los últimos días una saturación de la demanda en el área pediátrica del Hospital Regional, que es afrontada con un reducido número de profesionales. Los niños, en su mayoría bebés, llegan con síntomas de patologías como la bronquiolitis.
El intenso frío que se hace sentir en Comodoro Rivadavia se ve traducido en un aumento de casos de niños con enfermedades respiratorias, cuyos padres buscan que sean atendidos en el sistema público de salud. Los propios profesionales del área de Pediatría Infantil del Hospital Regional describieron: “estamos superados”.

Gran cantidad de madres y padres con sus pequeños en brazos, saturaban ayer a la tarde el estrecho pasillo de la guardia infantil. Las pacientes esperas se extendieron por horas en algunos casos, más aún cuando había un solo médico para atender la guardia.

En ese contexto, una profesional que se pudo tomar apenas unos minutos para dialogar con Diario Patagónico ante la gran demanda, confirmó que se están atendiendo alrededor 160 consultas diarias.

Generalmente por las mañanas es cuando se registra la mayor concurrencia de madres desesperadas, que incluso llegan con más de un hijo para hacer revisar ante los síntomas usuales que presentan para esta época del año.

Según la profesional consultada, el diagnóstico en la mayoría de los casos es de bronquiolitis. A esto se suma que por estos días sólo hay dos camas disponibles para internaciones, pese a que el área pediátrica cuenta con 30 lugares, explicó la médica.

Algunas madres que dialogaron con Diario Patagónico subrayaron que los propios médicos les afirmaron que no había lugares disponibles para internación, como el caso de una mujer esperaba ayer por un lugar para dejar internada a su beba de seis meses.

Otro de los inconvenientes que satura el trabajo de los profesiones del Hospital Regional es que en la mayoría de los centros periféricos de la ciudad no cuentan con pediatras. De esa manera, las pacientes son derivados a la guardia hospitalaria.

PACIENTE ESPERA

Según el relevamiento que realizó ayer este diario, las madres explicaron que las esperas en la guardia pediátrica alcanzan hasta dos horas porque “hay una sola doctora para todos los niños”.

Patricia, una de las madres que llegó desde el barrio Máximo Abásolo, concurrió con su beba de 10 meses con síntomas de brinquiolitis y tuvo que esperar cerca de dos horas para ser atendida. “La estuve haciendo atender en el periférico, pero ella sigue igual, así que la traje a la guardia”, explicó.

Keyssy también permanecía sentada en uno de los bancos de la guardia sanitaria con su hijo de dos meses y medio. “Michael tiene resfrío hace una semana. El martes lo traje, pero sigue igual. Me dieron paracetamol pero no le ha hecho nada”, comentó.

La mujer reside en Rada Tilly pero “allá no hay guardia. Me dijeron que más seguro y rápido me iban a atender acá. Cuando recién llegamos había hartos pacientes. Cuando empezó el frío comenzó con fiebre y vómitos. Hay que tener mucha paciencia y esperar porque son muchos los niños que están así”, graficó Keyssy.

En un caso casi calcado, porque “no hay pediatras” en el periférico de su barrio, Lorena tuvo que recurrir desde el barrio Newbery hasta la guardia pediátrica con sus tres hijos de 7 meses, 1 año y medio, y 9 años. El menor de los hermanos llegó con fiebre y vómitos, los restantes con fiebre.

En tanto, Zulma vive en el barrio Stella Maris y su beba de seis meses comenzó con vómitos y diarreas hace una semana. “Igual yo me fui al periférico y no hay pediatras. Hoy vine a la mañana y no había cama por eso no lo internaron. Ahora vamos a ver”, sostuvo la madre.

La desesperada mujer suplicó: “ojalá que lo internen porque está muy pálida. Yo creo que le duelen los huesitos porque le tocás fuerte y le duele. Yo todas la semanas voy al periférico, pero hace como dos semanas que no hay pediatras. Me dijo (la médica de guardia) que no había cama hace rato, por eso no la internaron”, afirmó.

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