La guardia de Pediatría del Hospital Municipal

Quien pase por la Guardia de Pediatría del Hospital Municipal observará particularmente en esta época del año, una intensa actividad, muchos chicos y un ajetreo permanente del personal de enfermería y médico.
¿Cuáles son las razones de tanta labor? Hay por lo menos dos respuestas, tiene que ver con cuestiones culturales de quienes utilizan el servicio, pero también influyen algunas particularidades del plantel de médicos pediátricos existentes.

El director del Hospital, Dr. Guillermo Rojas, admitió que la Guardia de Pediatría es una cuestión que le preocupa y en consecuencia está en la carpeta de actividades.

Inicialmente explicó que se trata de un problema cultural de quienes utilizan el servicio. “La guardia de Pediatría atiende a una cantidad numerosa de chicos, a pesar que aumentamos los horarios de consultorios externos para que reciban las derivaciones de la guardia, pero la realidad es que igual está sobrecargada de trabajo porque la gente, por cuestiones de comodidad o de hábito, concurre a ese lugar que atiende las 24 horas por cosas que no justifican que lo hicieran, porque no son urgencias. Entonces, nos encontramos con consultorios externos con diez pacientes en toda la mañana mientras que la guardia tiene 70 u 80 atenciones”.

La intención es cambiar ese estado de cosas, “trabajamos para eso, - dice Rojas – pero como cualquier cambio cultural llevará mucho tiempo, queremos ofrecerle a los pacientes otras puertas, no solo la guardia. Es más, si la situación lo requiere, ampliaremos los horarios de consultorio, para brindarle a la gente y los profesionales que cuando no corresponde la atención en una guardia de urgencia, el paciente concurra a un determinado consultorio para que un médico lo atienda, hemos ampliado los horarios, tenemos un sistema diferente de atención en los consultorios externos para disminuirle el trabajo a la guardia, no obstante, cuando es una urgencia el médico de guardia primero resuelve la situación y luego hace la derivación para que la atención continúe por consultorio externo”.

Lo señalado es solo una parte del problema, hay otras dificultades y tiene que ver con los profesionales que, a pesar de los muchos años de labor, aún deben seguir haciendo guardias. “no hay un cambio generacional, quedó una brecha y la mayoría de los pediatras de la ciudad tienen alrededor de los cincuenta años, de modo que ponerlos al frente de una guardia activa, especialmente, muy ruidosa como suele ser esa, con chicos llorando y padres presionando, muchas veces por cuestiones que no tienen criterio para una guardia de urgencias, es difícil de sobrellevar, por lo tanto, estamos forzando a algunos profesionales que terminan cumpliendo esas tareas pero sabemos que en el corto plazo deberemos contar con gente que, eventualmente, incluso tenga el deseo de radicarse en la ciudad y tomar la posta”.

El director reconoció los ejemplos que dan igual algunos profesionales con muchos años de ejercicio, citó “el caso del Dr. Ollero, quien se pone la pediatría al hombro, es parte de su personalidad y no se lo puede cambiar. Lo hemos charlado con el servicio de Pediatría, nos preguntamos ¿hasta cuando seguirá siendo así?, ¿hasta cuando una persona puede soportar ese esfuerzo?, ¿durante cuántos años?”,

El director Rojas dice que no es sencilla la solución,” lo hemos hablado con el Ministerio, lo propio hicimos a nivel Zona Sanitaria y ahora lo vamos a hablar con el ministro de Salud cuando venga a entregar una ambulancia para Pearson, ya que tenemos una serie de temas para hablar. Lo principal es que deberíamos darle vigencia a un programa que inicialmente no tuvo buena recepción, se trata de la rotación de los residentes de pediatría de los hospitales escuela. Que sea obligatoria durante tres meses con todos los costos a cargo de los municipios. Sería una salida, buscamos en todos los hospitales de la zona pero estamos lejos de los centros de formación desde donde podrían venir. Si bien tenemos buen acceso desde Santa Fe, como no tienen matrícula de nuestra Provincia no pueden ejercer, incluso barajamos la posibilidad de hacernos cargo de la matriculación, pero – remarcó – la solución sería que aquellos que recién se reciben, como parte de su formación realicen residencias, por ejemplo, se gestionaría agregar un año más a la residencia en el San José, aunque podría ser rotativas en hospitales de la región, por ejemplo, Colón, antes de darle el título de especialista. De esa forma le devolverían al Estado lo que este puso por ellos trabajando en un Hospital obviamente con los costos a cargo nuestro, algo que el intendente ya dijo que está de acuerdo porque para nosotros sería una solución a nuestra problemática”, sostuvo finalmente.

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