El viernes Claudio Bianchi fue hallado culpable de la muerte de Daniel Pescara. Los jueces lo condenaron por homicidio simple que contempla penas de hasta 25 años de prisión. La querella anticipó que pedirá la máxima, el próximo miércoles se conocería la resolución judicial.
En el proceso penal nunca se puso en duda que Claudio Bianchi fue el autor de las tres puñaladas que terminaron con la vida de su amigo. Aunque la hipótesis sostenida por la fiscal Graciela Suárez García y la abogada querellante Claudia Jones eran totalmente contrapuesta con los argumentos expuestos por el representante legal del imputado, el doctor Romano Cominetti.
La Fiscalía y la querella sostuvieron en todo momento que el acusado apuñalo a su víctima sin mediar palabras, sorpresivamente y desde atrás. Mientras que la defensa afirmaba que Pescara había agredido con un arma blanca a Bianchi y el imputado lo único que hizo fue defenderse.
Los testimonios
Si bien el perito que debió explicar la dinámica del hecho, es decir cómo fue paso a paso el mortal ataque, no pudo precisar con exactitud la posición de los protagonistas ya que ambos se hallaban en movimientos, dos de los testigos presénciales abundaron en detalles e incluso recrearon cómo había sucedido todo.
Los testimonios de Gastón Nahuelquir y Georgina Silguero fueron contundentes y terminaron por armar el rompecabezas de pericias genéticas y diligencias policiales. No faltaron las amenazas para evitar que ambos testigos depongan ante el tribunal. “No se pudo probar el tema de las amenazas pero sí existieron… habrían sido proferida por la familia del acusado”, explicó la fiscal Suárez García, quien elogió el trabajo del Servicio de Asistencia a la Víctima (SAVD) que permitió contener a los declarantes y evitar la intimidación. Silguero, la ex pareja de Bianchi, fue enviada a otra provincia y sólo se traslado a Trelew para declarar. Una vez que brindó su relato de lo sucedido la mañana del 4 de enero de 2012, tomó nuevamente un micro y se fue de Chubut.
El desenlace del juicio no sorprendió a la fiscal ya que “yo estuve en el lugar del hecho, fui una de las primeras que llegó a Bahía Cracker y vi con mis propios ojos cómo se realizaron todas las pericias, hablé con los testigos. Estaba segura de saber lo que allí ocurrió y los sostuve durante el juicio”.
Drogas y alcohol
Su hipótesis fue acreditada por las distintas pruebas que se expusieron y así lo consideró el tribunal que terminó condenando a Bianchi. De acuerdo con la investigación realizada por la fiscalía, en conjunto con personal de la Brigada de Investigaciones y la Comisaría de Rawson, todo comenzó la noche anterior cuando luego de un intrincado recorrido Claudio Bianchi, Daniel Pescara, Marcos Morales, Gastón Nahuelquir, Georgina Silguero y su pequeña hija emprendieron el viaje hacía Bahía Cracker. Durante los 120 kilómetros que separan esa playa y la capital provincial se detuvieron en varias ocasiones. Aunque todo parecía transcurrir con cierta normalidad, algunos hablaron de consumo de droga, mientras otros lo negaron. Lo cierto es que en los análisis toxicológicos efectuados a la víctima y su agresor salió cocaína en sangre.
En el frustrado concurso de pesca realizado aquella madrugada también hubo un exceso en la ingesta de bebida alcohólicas, sin embargo el detonante habría sido un incidente que tuvo lugar cerca de las 4 de la mañana. “Hubo una cuestión de celos por una broma de mal gusto que le hizo Pescara a Bianchi con respecto a su mujer. Eso unido al exacerbado consumo de drogas llevaron a este desenlace”, explicó Suárez García.
Sin ayuda
Cerca de las 7 y cuando se disponían a cocinar un pollo al disco hubo otra pelea, pero esta vez fue entre Bianchi y su pareja. Esta situación incomodo a Daniel Pescara que resolvió irse a dormir en el interior de una Renault Trafic. Precisamente cuando estaba acostándose fue atacado por Bianchi con un cuchillo de grandes dimensiones. . “Se escuchó un golpe fuerte y después se escuchó que Daniel dijo: ‘Para gordo, que haces’, después se oyó un grito y nada más”, aseguró Gastón Nahuelquir. No obstante cuando quiso ver que había ocurrido, el imputado lo habría amenazado con un cuchillo ensangrentado y se escondió detrás del vehículo. El testigo admitió ante el tribunal que “a Daniel nadie lo ayudó, él estuvo solo”. Este sería uno de los agravantes que plantearía la Fiscalía en contra de Bianchi ya que el agresor no socorrió a su amigo luego de apuñalarlo e, incluso, evitó que los otros miembros del grupo pudieran ayudarlos al intentar agredirlos también a ellos.
Cuando Morales, Nahuelquir y Silguero huyeron del campamento, Bianchi comenzó a modificar la escena del crimen para lograr morigerar su situación procesal, es así que según la fiscal Suárez García se habría “autolesionado ya que tuvo todo el tiempo necesario para hacerlo”, ocasionándose heridas de arma blanca para sustentar la hipótesis de la legítima defensa.
Los testigos fueron a buscar ayuda a un campamento cercano pero en cuanto le decían a alguien lo ocurrido éstos se iban del sitio sin llevarlos. Les demandó varias horas salir del lugar
Finalmente, la policía llegó y encontró a Bianchi sentado, a la víctima dentro de la Trafic y al arma en el interior del tanque de combustible. La escena fue modificada pero el relato de lo ocurrido quedó gravado en la mente de los tres testigos.
Tras los alegatos de los acusadores Bianchi estaba abatido, sin embargo el momento más difícil que debió afrontar fue una contundente pregunta de la madre de Daniel Pescara: “Yo simplemente quiero saber por qué lo mató”. El interrogante no obtuvo respuesta. Más tarde habló el acusado y pidió disculpas asegurando que “a Dani yo no lo quise matar porque él era mi amigo”. El miércoles podría conocerse la pena que deberá cumplir
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