Unos 120 mil chicos comenzaron ayer el ciclo lectivo en la provinica, tras haberse destrabado el conflicto que postergó el inicio del año escolar 2010 durante cinco semanas. Aunque el regreso de los docentes a las aulas no fue total, ya que la Agremiación del Magisterio Provincial Puntano y Afines decidió continuar con la medida de fuerza y algunos de sus afiliados adhirieron a la medida.
Muy distinta fue la imagen que ofrecían las calles de la ciudad los días anteriores, donde guardapolvos y uniformes habían desaparecido de escena, a pesar de que el gobierno sostenía que los maestros y profesores habían retornado a las aulas mayoritariamente y los chicos habían comenzado a tener una actividad casi normal. Ayer la ciudada fue otra e incluso el otro oficialismo -el que maneja el transporte de la ciudad- informó que recién ayer habían comenzado a cortar boletos y que el paro también los había afectado en las recaudaciones de la recientemente creada Transpuntano.
En la jornada que pasó también hubo reuniones informativas en UTEP, en esta capital y se anunció la realización de otra para el jueves venidero, a las 19, para informar sobre el inicio de las conversaciones con el gobierno.
Ayer, lo que se pudo "leer" de las conversaciones que mantenían los docentes entre sí y las que efectuaban con periodismo, es que existe una marcada desconfianza sobre el accionar que el gobierno mantendrá en las negociaciones que comienzan mañana. Las palabras del gobernador Alberto Rodríguez Sá en un canal nacional no resultaron alentadoras.
No obstante, siguen con atención las alternativas de lo que va ocurriendo.
Un poco de historia
Entre el sábado a la noche y las prmeras horas del domingo los representantes de ASDE, UTEP-SL, UDA y SADOP, y el ministro de Educación, Fernando Salino, firmaron un acta acuerdo por el que se comprometían a levantar la medida de fuerza y el gobierno a abrir la mesa de negociaciones para tratar los puntos que derivaron en el paro que hoy iba a comenzar por sexta semana consecutiva. Solo AMPPyA se abstuvo de firmar y acusó a los otros dirigentes de haber traicionado la lucha que habían llevado adelante.
Los términos del acta fueron cuestionados por un amplio sector de los educadores, ya que entienden que no brinda garantías y desconfían en la buena fe del gobierno, aunque la mayoría decidió aceptarlo para dar comienzo a la ronda de diálogo que habian estado buscando.
Mañana el día clave
El miércoles venidero, a las 17 está citada la primera reunión en donde se establecerán las reglas de la negociación, pero los dirigentes dejaron sentado que será "condición sine qua non" para continuar, el retrotraer las acciones al día antes del inicio del conflicto.
Esto es: levantar las sanciones a quienes han sido sumariados, la devolución de los cargos a los que luego de tomarlos adhirieron a la medida de fuerza y se los sacaron, devolución de los descuentos realizados por adherir a la protesta y la derogación de las resoluciònes que dictó el Programa de Relaciones Laborales que permitieron realizar las acciones contra los trabajadores y sus sindicatos.
Recién allí comenzaría la negociación por los puntos que dieron origen al conflicto: el incremento del básico (actualmente de 715 pesos) a una cifra cercana a la media nacional de 1.100 y la liquidación de los haberes por cargo y no por persona, ya que quienes tienen jornada completa solo perciben un pequeño adicional por el segundo trabajo.
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