Pautaron un encuentro en un local y lo esperaron con una cámara filmadora para identificarlo y difundir las imágenes. Inclusive hicieron que se disculpara en la misma grabación.
La iniciativa fue gestada por Omar Luna, responsable de una de las joyería de idéntico nombre. Según narró a este Diario instantes después la inédita situación, su mujer le había indicado que alrededor de las 12.30 de ayer un hombre se iba a presentar en una salón de fiestas que tienen sobre Saavedra al 1500, luego de haber pasado días antes pidiendo una colaboración para poder comprar camisetas para un club de barrio, del cual formaba parte. La situación y la descripción del presunto dirigente levantó las sospechas del hombre, quien se contactó con otro grupo de comerciantes que habían sido víctimas de estafas por narraciones similares.
Así fue que se contactó con su hermano Jorge -también responsable de una joyería-, Alberto Ferraiuelo -de Belton Hogar- y otros comerciantes, y los convocó para el mediodía de ayer en el salón de Minilokuras. Todos llegaron con anterioridad y esperaron en el interior del local el arribo del hombre, que lo hizo de forma puntual a las 12.30. Inclusive, EL POPULAR también fue testigo del arribo y la curiosa situación que se produjo.
Un grupo de albañiles que se encontraban realizando un trabajo a las pocas cuadras, conociendo la situación que se desarrollaba adentro, se encargaron de cerrar la salida del estafador. Inclusive, fue todo incertidumbre cuando el propio Luna lo encaró, debido a que en primera instancia no se había convencido acerca de si era la persona que esperaban y casi esbozó una disculpa. Sin embargo, los otros presentes no tuvieron ninguna duda al respecto y le indicaron que era él mismo que los había engañado en reiteradas ocasiones.
Con cámara filmadora en mano le pidieron que se identificara y hasta que se disculpara, para luego pedirle que se fuera y reviera su postura. "Es una persona que ya nos tiene cansado en el centro. Involucra chicos, pide dinero para gente enferma. Cuando son causas justa a uno, si es que puede, le gusta colaborar, pero gente como ésta te quita la ganas. Ya van varias veces que nos hace este tipo de cosas", inició Omar Luna su relato, algo más relajado ya tras la tensa situación que le había tocado encabezar. "A cada negocio que abre le viene a pedir camisetas o algo, siempre para chicos, y es todo una mentira que jamás llega a nadie y va todo para su bolsillo. No existe nada", completó.
"La idea era para que no le saque más dinero a la gente. Eso sí, aclaro que no tengo conocimiento de que haya ido de mala forma a sacar dinero a algún lugar, es este robo estúpido de sacarte dinero tocándote el corazón", explicó. Su hermano también tomó la posta y narró que "mí caso es el mismo, siempre para chicos de fútbol de una escuelita que tiene. Siempre para chicos que lo necesitan", añadió.
Ferraiuelo, por su parte, mencionó una situación idéntica: "A través de ese cuento hace dos semanas me sacó 285 pesos, que eran para unas camisetas que nunca las vi, no me trajo una foto ni nada. Pero no es de ahora, hace un par de años que me viene sacando la plata".
"Lo que buscamos es que esto no siga pasando, mañana va alguien que verdaderamente lo necesita y le decís que no por tipos como éste. La idea es que si nos 'jodió' no dejársela pasar. No sé si está bien o mal lo que he hecho, si es justicia o no. Uno se cansa de estas cosas y opto por escracharla y que se sepa que mañana a uno que realmente lo necesita no se le diga que no por gente así", subrayó.
Por último, indicaron que desconfiaron del nombre que les dio cuando se le pidió que se identificara, pero que el rostro en la filmación se ve claramente. Esas imágenes comenzarán a difundirlas por distintos medios.
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