Grueso e inexplicable error en las encuestas

Habían pronosticado un empate técnico
BOGOTA (De un enviado especial).- Todo estaba preparado para la fiesta en el céntrico auditorio Gonzalo Jiménez de Quesada, en el que los verdes de Antanas Mockus establecieron su búnker de campaña: globos, girasoles, fotos de los candidatos. Incluso a las 16.15 (hora local) el primer parte de la votación pareció dar pie a unos festejos que ya no se detendrían: Mockus alcanzaba un 46% y su rival, Juan Manuel Santos, un 38%.

Pero los vítores de los seguidores de Mockus fueron acallados enseguida. Todos los partes siguientes dieron ganador a Santos, que acabó alcanzando el 46,5% de los votos frente al 21,4% de su rival, cuando todos los sondeos vaticinaban un empate técnico entre ambos en un 35%. No hay registro de que las encuestadoras se equivocaran tanto en elecciones anteriores, por lo menos a nivel regional.

La otra gran sorpresa, más allá del enorme porcentaje alcanzado por Santos, fue Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, que quedó en tercer lugar y obtuvo un 10,1% de los votos, cuando los sondeos sólo le daban un 4%. Las encuestas pronosticaban que la conservadora Noemí Sanín o el izquierdista Gustavo Petro iban a quedar en tercer lugar, con alrededor del 8%. Petro logró el 9,1%, pero Sanín sólo obtuvo el 6,1%.

Ayer parecía la noche más difícil de todas para dar con los encuestadores colombianos. LA NACION intentó comunicarse sin éxito con los responsables de Ipsos-Napoleón Franco, CNC y Gallup. Carlos Valderrama, director de Datexco, intentó explicar por qué las firmas especializadas en opinión pública erraron por tantos puntos: "Esto demuestra que las encuestas no influyen en electorado, que toma sus decisiones de manera independiente", dijo Valderrama a LA NACION. Añadió que la última encuesta de Datexco, que hablaba de un empate entre Santos y Mockus, fue realizada hace 13 días y publicada hace ocho. Después de ese momento, pasaron muchas cosas que influyeron en el ánimo de los electores, como los errores de Mockus en los últimos debates.

Una foto anterior

"Esto es como una carrera de caballos, que se decide en el último metro -justificó-. Nosotros tenemos que tomar la foto quinientos metros antes y tenemos que decir quién va a ganar." Por otra parte, dijo que en encuestas privadas que no se pudieron publicar (la ley electoral colombiana sólo permite publicar sondeos hasta ocho días antes de los comicios), Datexco ya había detectado que Santos podía imponerse en segunda vuelta por más de diez puntos de ventaja.

Valderrama afirmó que la juventud, que forma parte del grueso del electorado de Mockus, finalmente mantuvo su tradicional apatía y evitó salir a votar. Prueba de ello sería que la abstención se mantuvo en los niveles históricos.

Por su parte, el experto argentino en opinión pública Manuel Mora y Araujo destacó lo inédito del caso. "Lo que pasó en Colombia es parecido sólo a lo que ocurrió en las últimas elecciones en Gran Bretaña, donde Nick Clegg, según las encuestas, llegaba con posibilidades" y terminó con menos bancas que las que los liberales demócratas tenían, dijo el experto a LA NACION. "Pero no recuerdo otro caso en la historia reciente con una diferencia tan grande entre lo que mostraban las encuestas y lo que pasó en la elección", añadió.

"Creo que, a la hora de la verdad, el voto fue más cauteloso, más prudente, y la gente se sacó las ganas de votar distinto de lo que marcaban las encuestas -dijo Mora y Araujo-. Otro factor que pudo haber perjudicado a Mockus fue que votó menos gente de lo que se especulaba. La otra posibilidad es que las encuestas hayan estado mal hechas, pero no lo veo muy posible, porque todas daban más o menos lo mismo", concluyó.

Comentá la nota