Saín y Grosso debatieron sobre seguridad democrática en Florida

Saín y Grosso debatieron sobre seguridad democrática en Florida
Invitados por el Instituto de Políticas Públicas para el Proyecto Nacional y Popular de Vicente López, el diputado nacional Leonardo Grosso y el diputado bonaerense Marcelo Saín debatieron en el Centro Cultural Tiempos Modernos sobre seguridad democrática; el lugar estuvo colmado de vecinos y militantes muchos de ellos de Nuevo Encuentro y el Movimiento Evita, que contaron con la presencia de sus referentes en el distrito Julio Ceresa y Joaquín Noya.
Leonardo Grosso comenzó diciendo que “entendemos que la seguridad la construimos entre todos. La justicia, el Estado, la sociedad, los medios de comunicación son distintos actores que intervienen en la construcción de un paradigma de seguridad que hoy no es el de la seguridad democrática”.

En tal sentido señaló que “existe una justicia para ricos y otra para pobres y una para policías y otra para los pibes que delinquen” y puso como ejemplo el caso de Lautaro Bugato, el jugador de fútbol asesinado por la espalda por un policía de civil que podría quedar libre debido al cambió de caratula de la causa. Por otro lado contrapuso ese caso al de cinco chicos que por pelearse a la salida de un boliche hoy están presos desde hace tres meses en el penal de San Martín; el pedido de excarcelación de los chicos que viven en un barrio humilde de ese distrito fue rechazado por un juez. “La realidad es que esto pasa siempre, los policías quedan libres y los pibes presos”, agregó.

A su vez criticó fuertemente la gestión de Scioli en materia de seguridad y la de su Ministro Ricardo Casal por “permitir el autogobierno de la policía”.

Por otro lado subrayó que los medios de comunicación favorecen y exacerban la “demagogia punitiva” y dio el ejemplo del canal “Somos Zona Norte” y del diario Clarín, el primero por llamar “justiciero” a un hombre que le pegó un tiro en la sien a un delincuente que intentaba robarle el auto, en el segundo caso por tergiversar un hecho policial.

Por último dejó en claro que “la seguridad democrática consiste en construir una relación de fuerza distinta entre el pueblo y los enemigos del pueblo” y contó que al menos en San Martín los vecinos de los barrios están satisfechos con la presencia de gendarmería. “Podemos llevar adelante estos cambios en este contexto político porque hace nueve años que los Derechos Humanos son uno de los pilares fundamentales de la política de estado”, concluyó.

Marcelo Saín por su parte enfatizó que “la seguridad es un campo de lucha política, esto no es un problema técnico, hay visiones de derecha y de izquierda”. En ese sentido explicó que “la derecha le delega el poder a la policía, que es el resultado de una construcción histórica de cien años, no es la policía de la dictadura porque si fuese la policía de la dictadura sería más fácil reformarla. Se trata de la policía que se construyó junto al sistema político en nuestro país, son los sectores de la política los que se resisten al cambio por tener en esa policía un instrumento de gestión y de construcción político-territorial”.

Asimismo remarcó que “el desafío político de los sectores de izquierda o del centro para la izquierda es doble: poner en crisis el discurso de la derecha y construir capacidad de poder político” al tiempo que pidió crear cuadros políticos para conducir la seguridad pública.

Por otra parte denunció la gravedad de la “expansión de mercados ilegales y la protección del Estado sobre esos mercados bajo el amparo y regulación de redes criminales a través de la el sistema policial y judicial”.

Finalmente puso el eje en la situación de los presos en las cárceles bonaerenses, con el hacinamiento, las pésimas condiciones de salubridad y las torturas que sufren, a su vez se refirió a un modelo que delega el control y el poder de la población penitenciaria ya no en los guardicacárceles o el personal sino en los propios internos.

Entre los presentes en la charla estuvieron también Raquel Wittis y el concejal del Frente Comunal Carlos Giménez.

Comentá la nota