El empresario sojero participó de la visita a la estancia como parte de la comitiva de la ONG, PRISMA. En diálogo con RADIO CIUDAD negó que quieran comprar las tierras para luego donarlas al Estado. Valoró que se quiera crear un Parque Nacional
“Estuve el sábado en la estancia. Participé con un grupo de gente de varias ONG e instituciones interesadas en la problemática del Chaco y La Fidelidad”, comentó Grobocopatel a RADIO CIUDAD. “También tratamos la problemática de las poblaciones originarias, del desarrollo sustentable y todo el proceso de agriculturización (sic) de la provincia. Eso es parte de un grupo y de un espacio de debate que llamamos PRISMA que participamos varias ONG y personas que nos dedicamos a visitar, aprender y discutir sobre lo que pasa en el país en distintos lugares. Gracias a la invitación de algunos de los miembros del espacio nos interesamos por ir a conocer este problema del Chaco”, explicó.
¿Cuál fue su primera impresión de La Fidelidad?, se le preguntó al empresario. “Me sentí impactado por la gran riqueza que tiene, desde el punto de vista ambiental”, respondió. “Es uno de los pocos lugares que quedan en condiciones de ser declarado parque nacional. También estamos interesados en la dinámica que se está dando con el gran apoyo del gobierno provincial. Muy entusiasmados también con el proceso que se está llevando adelante, donde interviene el gobierno, ONGs y la sociedad en su conjunto. En general todos los que fuimos nos quedamos muy bien impresionandos por eso”, añadió.
Consultado por la versión de Gustavo Del Corro, abogado de los herederos del asesinado terrateniente, Manuel Roseo, respecto de la intención de PRISMA de comprar La Fidelidad para luego donarla al Estado, Grobocopatel la desmintió. “El grupo que fue no está interesado, en absoluto. Nosotros no fuimos interesados en comprar. No es una asociación interesada en este tipo de cuestiones. El grupo en el que fuimos nosotros es un grupo de distintas personas que actúan en espacios de la sociedad civil pero no tenemos ningún tipo de actividad económica”, aclaró el empresario. “Si dijo el doctor Del Corro eso es porque tendrá algún otro tipo de interesados pero no somos nosotros”, sostuvo.
PRISMA
¿Qué es PRISMA?, se le preguntó. “PRISMA es un grupo en el que nos juntamos desde hace un año. Es gente que trabaja y lidera distintas ONGs, instituciones, académicos y empresarios. Y que decidimos juntarnos no para generar consensos sino para aprender desde el punto de vista del otro”, explicó Grobocopatel. “Creo que el mundo es tan complejo, turbulento, y difícil de entender que es muy importante estar abierto y tener el ejercicio de tener el punto de vista del otro. Eso es lo que hacemos”, sostuvo.
“Hace un año fuimos a visitar el conurbano bonaerense. Esta vez fuimos a discutir sobre el desarrollo sustentable del Chaco. Después vamos a ir a ver el desarrollo agroindustrial en la Pampa Húmeda. Vamos abordando distintas problemáticas y aprendemos con la vivencia propia del caso. No aprendemos leyendo sino yendo al lugar donde ocurren las cosas y aprendemos con la vivencia. La experiencia en el Chaco ha sido muy buena en ese sentido”, afirmó.
¿PRISMA tiene previsto volver al Chaco? “No está previsto volver de forma periódica, más allá de que pueda haber alguna cuestión de interés. Nos interesa mucho el proceso que está ocurriendo en el Chaco porque es un ejemplo de todos los desafíos para tener un desarrollo sustentable. Un desarrollo que atienda a las problemáticas ambientales, sociales y económicas, y en el Chaco están ocurriendo cosas muy interesantes en este sentido por eso fuimos a debatir y conocer bien lo que está pasando ahí”, afirmó Grobocopatel.
“A partir de esta visita pueden existir algún proyecto o ideas que se puedan llevar adelante pero eso va a depender de cómo avanzan las cuestiones”, sostuvo. “Con respecto a La Fidelidad lo único que puedo decir es que nos parece muy buena la gestión que está haciendo el gobierno, más allá que la familia (de Manuel Roseo) tiene otras inquietudes, creo que esos temas hay que resolverlos a la brevedad”, señaló. “Nosotros estamos para apoyar en todo lo que podamos este tipo de gestiones. Es algo positivo para toda la sociedad y para el Chaco, porque alrededor de ese futuro Parque Nacional seguramente va a haber desarrollo económico, trabajo con valor agregado”, indicó.
“Y además esta iniciativa del gobierno de dar 300 mil hectáreas en manos de las comunidades originarias (en referencia a la Reserva Grande del Interfluvio) nos parece muy bien. Hay una serie de proyectos de la Fundación Chaco para transformar esto en un proyecto sustentable desde el punto de vista económico. Hay una serie de iniciativas que se están dando, que tuvimos la suerte de conocer, que nos parece muy buena y hay que apoyarlas”, valoró.
EL REY DE LA SOJA
Accionista mayoritario del grupo de agronegocios Los Grobo Agropecuaria SA, Grobocopatel encabeza una de las empresas más importantes del país. A pesar de que lo apodan “El Rey de la Soja”, su firma es en realidad la segunda productora de soja de Argentina y la primera de trigo. Su facturación anual ya asciende a más de 900 millones de dólares por año, entre sus actividades en el país, Brasil, Uruguay y Paraguay. En 2008 Los Grobo controlaba la producción de 130.000 hectáreas, de las cuales menos del 20% era propia. La mayor parte de tierras donde siembra son arrendadas.
Justamente, este modelo agroindustrial, que necesita de grandes extensiones de tierra para su funcionamiento, es cuestionado desde muchos sectores por impulsar un modelo de agricultura sin agricultores, además de generar una mayor dependencia del paquete tecnológico que incluyen semillas transgénicas y los cuestionados herbicidas como el glifosato.
“El motivo de interés particular es justamente interesarme y conocer personalmente esta dinámica y entender el punto de vista de los que critican al modelo y entender lo que motiva este punto de vista. Por eso estuve ahí y por eso también continúo comprometido en seguir los temas que preocupan”, reconoció Grobocopatel. “Me parece a mí que la sociedad o esta problemática da lugar a que todos podamos ser incluidos en el proceso. No debería quedar nadie excluido. Pero si alguien queda excluido es que estamos fallando en algo, o no estamos mirando algo. Y me parece a mí que todos debemos tener algún diagnóstico común sobre lo que está pasando y entender la posición del otro”, señaló.
TEMORES
“Es cierto que el modelo agrícola produce una serie de temores y desafíos que me parece que hay que ir dándole solución”, se sinceró Grobocopatel. “Me parece que hoy los grandes desafíos de un modelo de desarrollo sustentable del Chaco pasan por tener la aplicación de un ordenamiento territorial activo y eficiente. Pasa también por tener un desarrollo agrícola con buenas prácticas. Hay problemas con las aplicaciones de agroquímicos que deberían ser corregidos a través de la aplicación de recetas agronómicas. Hay un problema de generación de empleo que debería ser abordado a través de la industrialización del campo. Nos enteramos que hay varios proyectos de industrialización, que debería ser intensivo”, señaló.
“Y por supuesto el caso de la integración de las comunidades originarias para que puedan encontrar en su cultura un motivo de valor agregado y añadir valor a su cultura y sentirse orgullosos de su pasado y ver un futuro que les permita progresar. Y este proyecto para hacer de La Fidelidad un parque nacional es un símbolo muy fuerte, más allá de proteger esa superficie única, creo que la Fidelidad es un símbolo del desarrollo sustentable en el Chaco”, consideró.
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