A gritos de esperanza

A gritos de esperanza
Tras una extenuante y sufrida labor, este miércoles en la noche, Quilmes, en doble tiempo suplementario. se impuso por 94 a 88 sobre Sportivo 9 de Julio y descontó en la serie por la Permanencia en la Liga Nacional, que quedó 2-1 en favor de los cordobeses. El viernes, cuarto partido
Fue demasiado sufrimiento. No podía ser de otra manera. Quilmes cometió los mismos errores que lo condenaron a padecer actualmente la Permanencia. Este miércoles en la noche, tras doble suplementario logró imponerse sobre Sportivo 9 de Julio por 94 a 88.

Llegó a sacar 19 puntos de ventaja, como tantas veces durante la temporada. De la misma manera que los perdió en un abrir y cerrar de ojos. Y el último cuarto fue lo más parecido a una agonía deportiva. Apareció Hopson, apoyado por Eseverri y logró empatar casi sobre la chicharra. Primer suplementario y Quilmes parecía encaminar la victoria, pero volvió a fallar y volvió la paridad. Ya en el segundo suplementario, el local apeló al coraje, al amor propio y el talento de Hopson, que también se equivocó, para imponerse también con sufrimiento. Así ganó, porque tuvo coraje. Porque el rival no supo aprovechar las licencias ofrecidas en momentos cúlmines y se equivocó tanto como el “Tricolor”. Un equipo que no cambió en absoluto, puso la serie 2 a 1 y se prepara para mañana: un nuevo episodio de tensión, que deberá ganar para mantener la esperanza, que anoche bien o mal alimentó, y trasladar la presión en un quinto juego en Córdoba. Pero primero, lo primero: mañana.

Quilmes firme en el hombre a hombre y no le dejó tomar tiros cómodo. Y al esperarlo, le impidió correr la cancha. En cambios, cinco pérdidas ofensivas y la anemia total de eficacia, hicieron que en 4 minutos el marcador sea escaso y a favor de la visita 2 a 1 (todos desde la línea)

La gran defensa quilmeña no se cristalizó dada la impaciencia ofensiva y promediando el cuarto, Sportivo 9 de Julio pudo sacar ventaja (11-7). Una ventaja que Hopson revirtió con 5 puntos consecutivos (12-11). En el tramo final, con mayor paciencia Quilmes logró usufructuar sus correctas defensas y cerró el segmento inicial arriba (16-14).

No tuvo tanta firmeza en el inicio del segundo cuarto el equipo marplatense y dio ciertas libertades en la pintura. No obstante, la aparición de Hopson en ataque ofreció mayores réditos y el local se mantuvo al frente (23-19). La paridad gobernó el trámite del partido. Hasta que Quilmes se reacomodó defensivamente y comenzó a marcar diferencias desde el perímetro. Así, en casi 4 minutos, el equipo de “Beto” Martínez metió un parcial de 13 a 5 (36-24). En los 60 segundos finales, los cordobeses intentaron descontar con rompimientos y lograron acercarse de cara al segundo tiempo (36-27).

La primera mitad del tercer cuarto, fue de Quilmes. Los marplatenses corrieron del eje a Sportivo 9 de Julio y lo obligaron a ser perimetral, demasiado. Y la falta de eficacia en los primeros 4 minutos (1/9) se contrapusieron con la del “Tricolor”, que en ese lapso metió un parcial de 15 a 5 para sacar una distancia considerable (51-32).

La segunda parte fue para la visita, que insistió con el tiro exterior y recuperó eficacia. Y defensivamente, Sportivo 9 de Julio propuso una defensa zonal, ante la que Quilmes no se animó a tirar desde el perímetro, ni supo romperla. Por ello, el elenco cordobés respondió con un 15 a 3 en poco más de 3 minutos para mantenerse en juego (54-47). De cara al cuarto final, los 19 puntos de distancia que había sacado el local, se redujeron a 7 (56-49).

Los diez minutos finales se iniciaron con un triple de Ferreyra (59-49). Pero el “Cervecero” no le encontró la vuelta a la defensa rival. Un rival que mejoró notablemente sus porcentajes con tiros lejanos, ganó siempre el rebote ofensivo y estuvo muy lúcido en los recuperos. Así, en apenas 3 minutos dio vuelta la historia con un parcial de 12 a 0 (61-59).

Reinó la paridad en los últimos 5 minutos, pero Quilmes ya estaba sin Ferreyra y en penalización. Pero hubo paridad, dentro del predominio de Sportivo 9 de Julio que se mantuvo siempre al frente.

Hopson fue el único argumento del local para mantener la esperanza. Tanto que con una defensa a pura garra y corazón y la guapeza del “1” igualó el pleito en 71, a falta de 5 segundos y forzó el suplementario.

Transcurrieron 3 minutos para que Quilmes equilibre la balanza a su favor (77-74). Pero empezó a fallar dese la línea, aunque no lo padeció porque Eseverri se raspó con todos y los cordobeses no estuvieron certeros en ofensiva y a falta de 60 segundos, el local estaba 78 a 77. El “Goyo” estandarte de la defensa, metió sus libres correspondientes y estiró la exigua distancia (80-77) con 20 segundos por jugar. Gerbaudo volvió a achicar (80-79). Hopson 1/2 sobre la línea y Luchino, esta vez obligó con una bandeja a un segundo suplementario (81-81).

Con la gran tarea defensiva de Eseverri, la habilidad de Hopson y los aportes de Moodie y Weigand, Quilmes metió un parcial de 8 a 2 (89-83). Diferencia que sostuvo gracias al manejo de Hopson (a pesar de fallar desde la línea), aunque hubo un exagerado sufrimiento. Muchísimo trabajo para sostener la esperanza.

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