Los sindicatos pretenden quitarle dramatismo a la crisis que envuelve a la industria pesquera local. El objetivo, claro, está puesto en la discusión salarial que se viene a partir del próximo mes. “Dos meses antes de las paritarias se juntan los empresarios para decir que está todo mal. Es folclore. Esto es así, el mercado hoy está mal y mañana se arregla”, definió el vocero de la mesa sindical, Pablo Trueba.
“Los empresarios se ponen en guardia. Dos meses antes de las paritarias se juntaron para decir que está todo mal. Es folclore. Esto es así, el mercado hoy está mal y mañana se arregla”, lanzó el dirigente ante la consulta de Pescare.com.ar.
Sin embargo, reconoció que los problemas repercuten tanto en el muelle, como en las plantas de procesamiento. Hoy, por caso, el kilo de merluza en banquina tocó el piso de los tres pesos mientras que algunos armadores prefieren tener sus buques amarrados.
“Nos sorprende que haya barcos parados. A diferencia de otros años, en enero arrancaron con un viaje, pararon, sabemos que las cámaras están algo repletas. La crisis internacional seguramente debe hacer que esto pase”, completó Trueba.
Pese al contexto, los gremios dejaron en claro que pedirán un aumento superior al 18 por ciento sugerido por el Gobierno; incluso en algunos casos ya se sabe que las pretensiones superan a la inflación medida por las consultoras en 2011.
El Simape y Siconara adelantaron que rondarán el 30 por ciento; un tanto más ambiciosa sería la posición del Soip: “No estamos discutiendo porcentajes. Si bien se tiraron números, es algo que se va a dar en la discusión”, dijeron ahora los representantes de los trabajadores ante los medios.
En principio, lo que buscan es llegar a febrero con una estrategia en conjunto y marcar diferencias con lo ocurrido en abril, cuando el conflicto desatado por el personal de tierra los empujó a la convergencia.
“Los acuerdos que tenemos firmados caducan el 28 de febrero, por eso queremos adelantarnos. La idea es consensuar ciertas pautas. Seguramente la semana que viene vamos a pedir una reunión con todas las cámaras”, dijo Trueba.
Otro aspecto que sobrevuela el debate tiene que ver con la condición de los aumentos. A priori, los sindicatos proyectan negarse a una recomposición no remunerativa.
El dato fue confirmado por Walter Castro, del Saon.“El año pasado hicimos algunas concesiones, pero nuestras obras sociales no soportarían un nuevo aumento no remunerativo”, repitió.
Mientras tanto, los empresarios prefieren la cautela. Aunque no lo reconocen en forma pública, incluso les cuesta aceptar la idea de ceder ese 18 por ciento paraoficial y claman por responsabilidad para atravesar 2012 en pie.

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