Secretarios de los gremios pesqueros Simape, Soip, Siconara, Centro de Patrones y Saon junto a referentes de la CGT local compartieron una cena, donde delinearon la estrategia de negociación conjunta que ya habían planteado días atrás. La hipótesis de conflicto, en el horizonte. "La crisis la vamos a tener si no discutimos la actualización de salarios", dijo Pablo Trueba, vocero de la reunión.
La intención ya había quedado manifiesta días pasados en una reunión realizada en la sede del Simape, de la que participaron los secretarios de esa entidad junto a los del Soip, Siconara, Centro de Patrones y Saon.
El fin de semana los mismos actores volvieron a juntarse. Esta vez fue en el restaurante Chichilo y con más invitados. A la mesa se sumaron los dirigentes locales de la CGT, Pedro Fernández y Fabián Giovanello.
Entre platos de rabas, terminaron de delinear el espacio intersindical. El objetivo es bajarle el tono a la crisis económica que atraviesa el sector y hacer una demostración de fuerza.
Del otro lado de la cancha colocan a los empresarios, al Gobierno nacional y su intención de ponerle techo a las paritarias, a la CTA y en menor medida a otros gremios que no se sumaron (Somu, Asociación de Capitanes y Supa).
“Nosotros no desconocemos la crisis, sabemos que está; pero le quitamos el dramatismo que le ponen. La crisis la vamos a tener en Mar del Plata si no discutimos los salarios, si no los actualizamos. Eso está claro”, comenzó indicando el secretario adjunto del Simape, Pablo Trueba.
¿Asoma el conflicto?
Tanto Trueba como sus pares saben que será difícil obtener un 30 o un 35 por ciento de incremento como en algún momento esbozaron. La coyuntura inexorablemente recorta márgenes.
De allí que parecieran estar preparándose para el conflicto. Incluso, ya con los postres intercambiaron bromas sobre la eventual intervención de alguna fiscalía en caso de que bloqueen los accesos al puerto.
“Es bueno ir todos juntos porque se viene un momento difícil”, agregó el secretario general del Simape, Juan Domingo Novero. “Cada vez que fuimos separados perdimos”, apuntó Jorge Lapalma, del Siconara.
Mientras tanto desde la CGT se propuso presentarle la semana próxima a la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial, una nota con la posición conjunta de los gremios.
“Hicimos un esfuerzo muy grande el año pasado al firmar aumentos no remunerativos. Por los menos desde nuestro gremio este año no vamos a permitir aumentos de esas características”, sumó Walter Castro, del Saon.
La intransigencia de los sindicatos, quedó dicho, va camino a chocar contra la pretendida mesura de los empresarios. El resultado comenzará a verse más claramente hacia fin de mes, cuando venzan los acuerdos firmados en 2011.





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