Metalúrgicos, estatales, mercantiles, obreros de la construcción y de Luz y Fuerza criticaron la huelga. El titular de la CGT cuestionó al oficialismo.
Ignacio Chausis.
El primer paro nacional de la era kirchnerista convocado desde la CGT pasará a la historia más por los rechazos que por los apoyos suscitados, aún dentro de la propia central obrera e incluso cuando la totalidad del arco sindical está de acuerdo –en mayor o menor grado– en debatir un nuevo piso para el Impuesto a las Ganancias, en teoría el principal disparador para la convocatoria de hoy.
Es decir, la negativa a sumarse al paro y la movilización tiene más que ver con la propia figura de Hugo Moyano y la metodología empleada en la convocatoria que a las propias reivindicaciones esgrimidas por el líder camionero.
“El reclamo por el Impuesto a las Ganancias forma parte de una serie de temas que tendrían que haberse discutido en una mesa de negociaciones, no convertirse en una confrontación teñida políticamente”, argumentó Ricardo Pignanelli, de SMATA.
No por casualidad, ese es el tono de la solicitada publicada hoy en distintos medios y firmada por algunas de las organizaciones sindicales con mayor peso, como la UOM, UOCRA, UPCN, Sanidad, Unión Ferroviaria, Obras Sanitarias, Luz y Fuerza, Empleados de Comercio, UTA, Alimentación, SMATA y Telefónicos, entre otros. “La gran mayoría de las organizaciones sindicales no podemos permanecer calladas cuando, súbitamente y sin debate alguno, se decide utilizar las necesidades de todos los trabajadores en la búsqueda de un mezquino interés personal.”
El texto fue acordado durante un encuentro que los sectores opositores a la conducción de Hugo Moyano conformado por “Gordos” e “Independientes” mantuvieron ayer por la tarde en la sede de Empleados de Comercio. Allí se resolvió convocar para la semana próxima a una reunión del Consejo Directivo de la CGT opositora, todo ello con la idea de avanzar en un cronograma electoral propio. Del convite de ayer tomaron parte Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), Antonio Caló (UOM), Ricardo Pignanelli (SMATA), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza).
Más allá de las ausencias, la sola movilización del Sindicato de Camioneros le garantiza a Moyano una importante asistencia para el acto de hoy a las 14 horas en Plaza de Mayo, a los que se les suman otros gremios que conforman actualmente el núcleo duro de su respaldo, tales como canillitas, judiciales (menos los judiciales de la Ciudad que no adhieren), dragado y balizamiento, municipales y UATRE, además de algunos sindicatos al interior de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte. Otros espacios gremiales como bancarios no frenarán sus actividades, si bien se movilizarán a Plaza de Mayo.
Según lo previsto, Hugo Moyano será el único orador. Ayer, al referirse al despliegue que tendrá el acto, el líder camionero acusó al oficialismo de intentar “crear un clima” para que se produzcan hechos de violencia. “Yo sé a quién responsabilizar”, afirmó Moyano ante la posibilidad de que se produzca algún hecho de violencia, y remarcó: “No van a ser los trabajadores”. A diferencia de otros paros, durante la jornada de hoy funcionarán colectivos y ómnibus de larga distancia, los ferrocarriles y el subterráneo. En este último caso, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro informó ayer que “luego de efectuadas las respectivas asambleas y consultas con las bases” se decidió no adherir a la huelga dispuesta por la CGT “ni tampoco concurrir a la movilización”.
Tampoco serán de la partida la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) en sus dos vertientes –Hugo Yasky y Pablo Micheli–. <










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