Gremios y Gobierno, cara a cara la semana próxima

El gobernador Weretilneck los convocó al diálogo. Dijo que los contratos que vencieron el 31 de diciembre serán analizados uno por uno y renovados los que el Estado necesite.

El gobernador Alberto Weretilneck intentó llevar tranquilidad al grueso de la administración pública provincial y convocó a los gremialistas a reuniones para la semana que viene.

Mientras tanto, continuaban ayer las protestas en las calles y en los organismos públicos por parte de trabajadores cuyos contratos vencieron el 31 de diciembre y temen no ser reincorporados, junto a empleados de planta también preocupados por su situación en el marco de la recientemente sancionada ley de emergencia económica que prevé la disponibilidad de los agentes.

El mandatario ratificó que los contratos laborales firmados por el gobierno anterior y que vencieron el 31 de diciembre se van a analizar "caso por caso", al tiempo que negó que exista un plan de ajuste. Explicitó que "aquellos que el Estado necesite, aquellos que tengan un buen comportamiento laboral, serán reincorporados".

El gobierno provincial acordó reunirse entre el martes y miércoles próximo con los gremios estatales para analizar esta temática. "No somos caprichosos, autistas ni autoritarios, lo que sí está claro es que el Estado con este nivel de gastos salariales es inviable, y tenemos que buscar entre todos una forma para eso", admitió.

Reflexionó que "es más grave que el Estado no pueda pagar los sueldos de los 47 mil empleados que resolver el problema de 1.500 o 2.000".

Luego indicó que hay que "buscar el bien común de las grandes mayorías y no de un sector" y agregó que "no hay una política de expulsar por expulsar, hay una política de racionalizar y eficientizar el empleo público y eso es lo que estamos haciendo".

Indicó que la Comisión de Transparencia del Empleo Público creada en el marco de la ley de emergencia puede ser el ámbito para revisar en un plazo de dos meses cada uno de los contratos que cayeron el 31 de diciembre.

Por su parte, ayer antes del mediodía el ministro de Salud, Norberto Delfino, debió atender a representantes sindicales y un grupo de trabajadores contratados del hospital de Viedma que apoyados por sus pares de planta permanente y los profesionales marcharon hasta la sede de la cartera sanitaria. Delfino pidió a los manifestantes que aguarden una resolución –sobre la continuidad o no de los contratos- hasta el martes venidero. Sí adelantó que había sido recontratada una técnica del Laboratorio, ya que sin ella esa área no podía funcionar.

Delfino, no obstante, condicionó el análisis particular de los cesanteados a que dejaran sin efecto la medida de fuerza.

La misma inquietud e incertidumbre se percibe en los distintos organismos públicos, donde los contratos han empezado a caer, tras su vencimiento.

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