Los hechos de violencia en la Municipalidad, con rotura de los blindex de ingreso, palazos y gas pimienta, junto a un enfrentamiento entre activistas sindicales y la policía ocurridos la mañana del viernes pasado, marcan un nuevo momento en la situación política de la ciudad. No es el primero.
- El primer tema de la agenda quilmeña es de carácter político; porque el poder está en discusión en la ciudad. Esta discusión está cambiando de modalidad rumbo a la acción directa. Pero podemos proponernos otro ejercicio. Veamos:
- La actual discusión del poder local es reflejo directo de la forma en que los partidos políticos quilmeños han enfrentado y decidido los distintos desafíos que les presentó la actualidad desde hace varios años. La fragmentación, las peleas internos, la falta de formación democrática en la vida interna ha provocado la múltiple presentación de listas de candidatos o una vez llegados al Deliberante, la borocotización impúdica. La suma de todas estas distorsiones en el correr de los años, nos colocan ante dos dificultades a la hora de gobernar. Una es la existencia de un Intendente que puede mostrar cinco concejales propios como su máximo apoyo que logró en dos turnos electorales. El otro inconveniente lo muestra el propio Deliberante, que con 24 concejales tiene más de 10 bloques. En definitiva, Quilmes cuenta con un Intendente con píe de barrio y un Deliberante que no puede sesionar, porque ninguno de los dos grupos cuenta con el edil Nº 13 para dar quórum.
EL ESCANDALO DE ATE
La crónica de lo ocurrido el viernes apunta a la presencia de personas que, si bien llegaron a la Comuna enarbolando cartelería sindical y trayendo bajo el brazo los más legítimos reclamos gremiales, venían acompañadas con palos, y demás elementos contundentes como para sostener su lógica de reclamo.
Es decir, los dirigentes de ATE, dieron un paso más al que esa misma semana habían propiciado los médicos municipales. Mientras unos fueron a un paro de 72 horas en reclamos de salarios atrasados desde el 2008, estos saltaron por sobre los resortes legales disponibles para la protesta y la emprendieron por mano propia.
Se trata de una acción directa que otras veces aparece dentro del discurso oficial, ya que no es la primera vez que algún secretario y aún el propio Intendente diga en público que terminadas las conversaciones políticas es tiempo de mostrar la representación. Ahora ATE lo hizo.
La escalada será tema de conversaciones y toma de posiciones por varios días más.
Cuando aparecen muchos frentes haciendo mucho ruido en simultáneo, el problema es poder continuar mirando el rumbo del conjunto. Y desde hace algunas semanas, en la administración que lidera Francisco Gutiérrez están ocurriendo verdaderos terremotos políticos que invitan a mirar para otro lado y no meterse en lío, hablar de otra cosa y listo.
En el caso de la prensa, la expectativa lógica de quienes la consumen está siendo enriquecida por un ingrediente que llega desde el escenario mayor del país y que no podemos ocultar. Está referido al debate que está mereciendo el trabajo de la prensa en nuestros días. De la mano de la Ley de medios audiovisuales, de la determinación oficial de ofrecer Futbol para todos y la escalada contra el grupo Clarín, proponerse transitar temas calientes de la actualidad, desafía mucho más que de costumbre.
Se trata de una situación que recrea momentos vividas durante el ciclo anibalo-villordista; cuando en la ciudad imperó la lógica de confrontación y al enemigo ni agua . La repetición de ese tipo de escenarios en Quilmes resulta tan palpable como increíble, teniendo en cuenta los claros, inocultables y específicos compromisos que asumió el actual Jefe Comunal mientras armaba su candidatura rumbo a la poltrona mayor del Distrito.
DELIBERANTE EMPANTANADO
De todas las situaciones que podamos repasar, el empantanamiento del Deliberante tras más de 11 sesiones fracasadas, y ya promediando el mes de Abril, representa el hecho político central y sin competencias a la vista.
Porque representa la incapacidad de la política para resolver problemas reales de las personas que transitan el Distrito.
Porque representa el límite del sistema democrático que nos cobija, cuando quedan superadas las palabras, ya volaron los puentes del diálogo y se comienza a confiar en la fuerza de la representación en la calle.
RECLAMO VIOLENTO
La similitud entre la lógica política que impera para resolver los grandes temas del Distrito, resulta una réplica a la lógica aplicada por el gremio ATE, para reclamar lo que supone justo. Solo que quién reprocha o se rasga las vestiduras es otro actor.
Desde el punto de vista del ciudadano que financia el sistema y quién es el verdadero depositario del poder popular, cabe la pregunta: ¿No es igualmente violento, que se rompan los bienes públicos o que se bloquee el quórum de una sesión que debe discutir cuestiones esenciales para la vida ciudadana?

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