El gremio de alimentación rechazó suba de 30% y eleva el piso de las paritarias

Empresas alertan que no pueden pagar la suba reclamada. Hoy habrá una nueva reunión y si no hay acuerdo, volverán los bloqueos con riesgo de faltantes de alimentos

Como ocurrió en 2010, cuando el sector fijó un incremento del 35% que luego fue tomado como referencia para el resto de las paritarias, la negociación salarial en la industria de la alimentación amenaza nuevamente con elevar el piso de los aumentos por sobre el 30%, poniendo en jaque la intención del Gobierno de contener las subas dentro de parámetros que no aceleren las expectativas inflacionarias.

La discusión paritaria en el sector, que las partes retomarán hoy en el Ministerio de Trabajo, quedó estancada luego de que las empresas agrupadas en la Federación Industrial de Productos Alimentarios (FIPA) presentaron su última propuesta salarial consistente en un aumento escalonado de 29,5%, lo que implicaba elevar el sueldo básico de la actividad a $ 3.743. Sin embargo, ese ofrecimiento fue desconocido por la conducción de la Federación gremial del sector, que insistió en su reclamo original por un piso salarial de $ 4.000, que representa una suba de alrededor de 40%. “Vamos con el pedido inicial porque la oferta de las empresas no contempla el salario mínimo que reclaman los trabajadores. Si no hay una mejora (en la propuesta) se profundizará el conflicto”, anticipó un referente sindical de cara al encuentro previsto para hoy, justo cuando vence el último plazo de la conciliación obligatoria dispuesta por las autoridades laborales.

En tanto, desde las empresas defendieron su ofrecimiento al indicar que representa un incremento punta a punta de 29,5% (15% en mayo, 10% en septiembre más una suma fija de $ 100 desde diciembre) y acusaron a la conducción sindical de llevar la negociación “a un escenario de conflicto”.

“El gremio evita hablar públicamente de porcentajes e insiste con el piso de $ 4.000 cuando en la gran mayoría de las fábricas los trabajadores cobran salarios promedio de $ 5.000 y es imposible pagar el 40% de aumento sobre esos sueldos”, indicó un vocero de la cámara industrial. Otro empresario, a su vez, informó que en las principales compañías del sector decidieron adelantar al personal montos equivalentes a una suba de entre 10% y 15% a cuenta de lo que se termine fijando en las paritarias, decisión que fue reprochada desde la federación gremial como un intento por desactivar protestas.

Sobre ese punto, voceros gremiales advirtieron que si durante la reunión de hoy no se logra destrabar la negociación retomarán mañana las medidas de fuerza, con paros y bloqueos en las principales plantas, que podrían complicar el abastecimiento de alimentos.

Los niveles de recomposición salarial que se discuten en la paritaria de la alimentación superan las subas de 30% y 32% fijadas las últimas semanas en las negociaciones de los trabajadores bancarios y operarios metalúrgicos de la UOM, respectivamente, y también se ubican por encima del incremento de 30% que firmarán en los próximos días el gremio mercantil y la Cámara de Comercio. Esos parámetros ya complicaron las expectativas de la administración kirchnerista de contener los aumentos en un promedio cercano al 24% acordado por los Camioneros de Hugo Moyano y replicado el jueves pasado en el caso de la paritaria estatal. Pero ahora la negociación en las fábricas de alimentos podría convertirse en un nuevo caso testigo, presionando al alza de los reclamos gremiales por encima del 30%.

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