El presidente griego responsabilizó a los evasores de impuestos por la crisis y pidió castigo a los culpables. "Sólo si se termina con la impunidad habrá apoyo popular", afirmó
Una prueba del descontento general contra estas medidas son las manifestaciones y huelgas de diverso alcance que afectaron ayer a algunos distritos de Atenas junto al anuncio de más paros por 48 horas.
"Estas medidas son un desastre, llevarán a una recesión más profunda o incluso a la quiebra. El gobierno está asaltando nuestros salarios y pensiones", dijo a la prensa local Despina Spanou, integrante de la directiva de ADEDY, el mayor sindicato del sector público griego. "Vamos a intensificar las protestas, vamos a combatir estas políticas", agregó.
Así fue cómo por el centro de la capital helena desfilaron los camiones de los basureros para protestar por las draconianas medidas gubernamentales, y miembros de la Policía y el Ejército también se unieron a las manifestaciones.
Las medidas que comienzan hoy obligarán a cancelar un centenar de vuelos nacionales e internacionales y los hospitales públicos sólo atenderán casos urgentes.
El denominador común de estas protestas son los recortes salariales, la subida de los impuestos y el retraso de la edad de jubilación que el primer ministro, Yorgos Papandréu, aceptó para acceder al paquete de rescate de 80.000 millones de euros de la Eurozona y de 30.000 millones del FMI hasta 2012. Este es el mayor salvataje realizado a un miembro de la eurozona.
Tras los culpables
Grecia tiene una historia de violentas protestas, por lo que la capacidad del gobierno de implementar su exigente programa de reformas económicas depende en gran medida en cómo reaccione la opinión pública.
Por su parte, el presidente griego, Karolos Papoulias le advirtió al primer ministro Yorgos Papandréu sobre la dificultad de conseguir el apoyo de la población si no se compromete a castigar a los principales responsables de la crisis económica, los evasores de impuestos, y manifestó su certeza de que "solo así el pueblo apoyará el esfuerzo del gobierno pero con la condición de que las medidas sean efectivas y se termine con la impunidad". El mandatario también señaló que según el organismo Transparencia Internacional, los actos de corrupción le costaron al país cerca de 1.000 millones de euros en 2009.
Por su parte, los periódicos griegos mostraban una mezcla de resignación e indignación ante las nuevas medidas, cuyo objetivo es recortar el déficit presupuestario al 8,1% del Producto Interno Bruto (PIB) este año, desde el 13,6% en 2009.
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