Grecia: un muerto durante las protestas

Los manifestantes se enfrentaron con la policía; el Parlamento aprobó las medidas de austeridad
ATENAS.- Por segundo día consecutivo, una ola de manifestaciones y huelgas paralizó ayer Grecia y desató graves enfrentamientos con la policía, que dejaron un muerto y decenas de heridos, mientras el Parlamento aprobaba nuevas medidas de austeridad necesarias para recibir el sexto tramo de la ayuda internacional.

La manifestación, que reunió a unos 70.000 griegos frente al Parlamento, fue organizada por los sindicatos mayoritarios del sector privado y público, y se vio interrumpida por incidentes entre grupos rivales que se manifestaban contra las políticas de austeridad. Durante los enfrentamientos, un sindicalista de la construcción de 53 años murió a causa de un paro cardíaco que sufrió en la clínica donde había sido internado, luego de ser alcanzado por una piedra que impactó en su cabeza.

El líder de la oposición conservadora, Antonis Samaras, expresó su pésame a la familia del fallecido y declaró que "el gobierno ha perdido el control de la situación", por lo que llamó a mantener la calma.

Además, por lo menos 40 personas resultaron heridas durante los incidentes, en los que la policía intervino para dispersar a los manifestantes que lanzaban piedras. Una persona mayor presenta golpes en las piernas y el resto, problemas respiratorios por los gases lacrimógenos.

En medio de la agitación, las medidas de austeridad salieron adelante en el Parlamento con el apoyo de los 154 diputados socialistas. Los ajustes permitirán el despido de empleados públicos y prevén el recorte de casi un 20% de sus sueldos. Con estas medidas, el primer ministro, Giorgios Papandreu, pretende ahorrar lo suficiente para recibir el sexto tramo de ayuda por 8000 millones de euros. La llamada Troika -el FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea- recomendó ayer pagarlo cuanto antes.

Papandreu participará pasado mañana de una cumbre clave en Bruselas. La suerte de Grecia depende de que se resuelvan las diferencias entre la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con respecto a la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera.

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