Grecia entre la indignación y el castigo

Euro o pobreza, tal es el dilema que planteó el líder del Partido Socialista griego (Pasok), Evangelos Venizelos, a dos días de los comicios que definirán el nuevo gobierno helénico.

El ex ministro de Economía se ubicaba segundo en las encuestas hace diez días, momento en que fueron suspendidos los sondeos por la veda. Muy cerca se colocaba el líder del partido conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras. Sin embargo, un 45% de los votantes tenía intenciones de castigar a los partidos tradicionales por considerarlos responsables de la crisis. Si se confirmaran los guarismos, socialistas y conservadores deberían formar una coalición para gobernar, una posibilidad que Samaras rechazó porque “sólo le interesa a los socialistas”.

Pocas veces ha habido tanta incertidumbre como ante estos comicios. Las encuestas mostraban que la inmensa mayoría quería seguir en el euro, como sostienen los dos principales partidos, pero a la vez la gente está indignada. Comunistas, partidos de izquierda, populistas de derecha y fascistas llaman a los ciudadanos a expresar su ira. “Con furia y rabia (ustedes, electores) tienen que aterrorizar a los partidos”, dijo en la televisión la secretaria general del Partido Comunista (KKE), Aleka Papariga.

Tanto Pasok como Nueva Democracia ya han comprometido su apoyo a los planes de la troika conformada por Banco Central Europeo, le FMI y la Unión Europea. Lo que garantizaría seguir el mismo rumbo del actual gobierno que acarrea una deuda por 355.600 millones de euros equivalente al 165,3% de su PBI. <

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