Poco a poco, los números de la crisis griega comienzan a salir a la luz. El Instituto Nacional de Estadísticas (Elstat) indicó ayer que unas 3,4 millones de personas estuvieron en 2011 por debajo de la línea de pobreza.
Ese mismo año había, además, 979 mil familias en las que ninguno de sus miembros tenía trabajo. El número muestra un crecimiento sustancial respecto de 2010, cuando existían 619 mil hogares en esa situación y unas tres millones de personas estaban bajo la línea de pobreza.
Los analistas sostienen que las cifras pueden ser peores este año. La realidad griega no lo desmiente: ayer la policía local detuvo a 150 personas que protestaban por haber sido desalojadas de dos casas ocupadas en el centro de Atenas.
Según informó la agencia Efe, las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes y algunos fueron trasladados a dependencias policiales. De acuerdo con los informes policiales, 92 de los 150 detenidos serán procesados.
Tras el desalojo, unas 45 personas ocuparon la sede de la formación centroizquierdista Dimar, uno de los tres partidos que apoyan al gobierno del conservador Andonis Samarás.
Durante la tarde, unas 1000 personas se habían congregado ante la sede de la Dirección General de Policía para reclamar la liberación de los detenidos. Los simpatizantes movimiento ocupa anunciaron una manifestación para el sábado. «
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