La huelga general mantiene paralizado al país. No hay transporte público ni funcionan los puertos. Expectativa por la votación que decidirá si se acepta el recorte requerido por la ‘troika’.
El paro se siente en el transporte urbano de Atenas. No funcionan trenes, tranvías, autobuses, trolebuses ni gran parte del metro. En los puertos, donde se concentra una de las industrias más importantes de Grecia, tanto los barcos de mercancías como la inmensa mayoría de los transbordadores a las varias miles de islas del país quedaron amarrados.
Mientras tanto, el arco político está reunido para debatir cómo será el trámite parlamentario del acuerdo alcanzado esta semana entre el gobierno griego de Lukás Papadimos y la troika, y cuya votación se prevé mañana, en medio de nuevas protestas sociales.
Los grupos parlamentarios del Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) y de la conservadora Nueva Democracia (ND) celebran en la
mañana de este sábado sendas reuniones para tratar de mantener la disciplina de voto.
Después de que el Consejo de Ministros ratificara ayer el crucial acuerdo, que incluye medidas de austeridad a cambio de un préstamo de 130.000 millones de euros para salvar a Grecia de la quiebra, para las 14.00 (12.00 GMT) de hoy está previsto el inicio del debate en comisión parlamentaria.
Al menos 25 diputados socialdemócratas y una decena de conservadores manifestaron su disenso y aseguraron que no votarán a favor de las medidas exigidas por la troika -el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (UE) y el Banco Central Europeo (BCE)- que incluyen polémicos recortes de pensiones y salarios, además de una reducción del gasto público y privatizaciones de empresas estatales.
Comentá la nota