Teherán le exigió a Washington que no envíe portaaviones al estrecho de Ormuz.
Con el mismo estilo combativo, el general Ataolá Salehi, el almirante Mahmud Musavi y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, general Hasan Firuzabadi, lanzaron amenazas contra Washington. El Pentágono respondió a través de un comunicado donde asegura que sus naves continuarán navegando regularmente por esa vía marítima , dado que su Armada opera en la zona de conformidad con el derecho internacional y para mantener “un constante estado de alta vigilancia” a fin de asegurar el flujo del comercio marítimo. Pero al mismo tiempo subrayó que “ nadie busca una confrontación ” y que “es importante bajar las tensiones”.
La disputa entre las potencias occidentales y Teherán viene desde hace tiempo, pero en la última semana hubo una escalada por los ensayos nucleares iraníes. EE.UU. y algunos países europeos, en particular Alemania, Gran Bretaña y Francia, analizan imponerle nuevas sanciones a Irán para obligarlo a detener su programa nuclear. Según los occidentales, el objetivo de Teherán es construir armas atómicas, cosa que Irán desmiente en forma categórica.
A raíz de esta situación, Irán amenazó con bloquear el estrecho de Ormuz. Washington respondió con una exhibición de fuerza: envió a través de ese paso a su portaaviones “US John C. Stennis” y dos buques de guerra. Un día después, las fuerzas armadas iraníes realizaron maniobras navales en el lugar y ensayaron con misiles de crucero en tierra, en particular los Ghader y Nur que tienen largo alcance.
El paso de Ormuz es una vía de navegación ubicada en aguas territoriales de Irán y Omán, por la cual transitan cada día un promedio de 13 buques cisternas que transportan más de 15 millones de barriles de petróleo crudo; es decir, 35% del tráfico marítimo petrolero mundial. En su punto más angosto tiene 54 kms, lo que hace factible un bloqueo militar.
La tensión bélica influyó inevitablemente en el mercado internacional y los precios del petróleo subieron ayer por la tarde. En Nueva York, el barril de crudo alcanzó los US$ 102,39, un alza de US$ 3,56 en relación al cierre del viernes. En Londres, el Brent del mar del Norte subió 3,46 dólares para ubicarse en US$ 111,02 el barril. “Las tensiones geopolíticas sobre Irán impulsan el mercado”, reconocieron los especialistas.
Para Jay Carney, vocero del presidente Barack Obama, “Irán está aislada y trata de desviar la atención de su comportamiento y de sus problemas internos”. Desde territorio iraní, el almirante Mahmud Musavi sostuvo que no tolerarán otra maniobra estadounidense y reiteró, a modo de advertencia, que el estrecho está “totalmente bajo nuestro control”.

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