El Wi-Fi gratuito ya costó más de $ 20 millones, pero el servicio no existe

“El Gobierno está implementando una red para 3,2 millones de habitantes para fin de 2011”. Así se informaba en notas de prensa de la Gobernación y de la Epec, que fue usada como brazo ejecutor de una iniciativa política.
LA MAÑANA habló con los responsables de realizar las obras. Hay que esperar seis meses (si es que existe la voluntad de mantener vivo el proyecto).

Sergio Vaudagnotto | svaudagnotto@lmcordoba.com.ar

El 26 de febrero de 2011 los técnicos y operarios de la Unión Transitoria de Empresas conformada por Galander SA e IR Comunicaciones iniciaron los trabajos para cubrir el territorio provincial con el servicio de Wi-Fi, luego que la Epec las seleccionara para llevar a cabo el ambicioso proyecto. La iniciativa del Ejecutivo que encabezaba Juan Schiaretti preveía (y anunciaba) que el servicio estaría en pleno funcionamiento en noviembre de 2011 en las ciudades de Córdoba, Río Cuarto, Villa María y San Francisco. Pero las obras comenzaron a perder impulso cuando pasaron las elecciones.

La información oficial indicaba que “la primera etapa de implementación en esas cuatro ciudades demandará una inversión de 49,6 millones de pesos”. Y se agregaba que “236 localidades contarán con el servicio a fines de 2012, cuando culmine la segunda etapa, que demandará otra inversión similar”.

En los últimos días, LA MAÑANA pudo constatar que el servicio se prestó con interrupciones en puntos reducidos de esas ciudades (Plaza San Martín, Plaza de la Intendencia y Paseo del Buen Pastor en esta Capital provincial; Plaza Roca, de Río Cuarto; Plaza Centenario de Villa María...). La información fue corroborada por voceros de las tres municipalidades. Por caso, el mismo titular del Ejecutivo riocuartense, Juan Jure, dijo ayer a un periodista de este medio “el Gobierno de Córdoba efectuó la instalación de tecnología para contar con el servicio de Internet en la zona de Plaza Roca, pero sin embargo el sistema funcionó de manera irregular”.

“Algunos días la gente puede entrar y otros no. Desconocemos cuáles son las causas ya que el municipio no intervino en el plan”, añadió el mandatario.

Sobre los motivos por los cuales el “servicio” es discontinuo para los vecinos de esos espacios públicos de las cuatro ciudades e inexistente para la inmensa mayoría de 3,2 millones de cordobeses, el titular de Galander SA, Carlos Galander expresó a otro de nuestros periodistas que “en el momento actual estamos haciendo pruebas y estimamos que en 180 días más podremos brindar el servicio comprometido para la primera etapa”.

“Preferimos subir toda la red junta y no parcialmente, porque no nos parece bueno para la gente que haya interrupciones. Es frustrante, cuando uno accedió a un servicio, que después se lo saquen”, añadió.

Es decir que una de las empresas integrantes de la UTE estima ahora que el servicio en Córdoba, Río Cuarto, Villa María y San Francisco podría estar funcionando un año después de lo previsto.

Al ser interrogado acerca de los motivos de la demora, Galander refirió que “son cuestiones técnicas las que se van interponiendo”.

-¿Cómo cuáles?, quiso saber el periodista.

-Bueno, nos encontramos por ejemplo con postes de Epec en los que no hay energía durante el día porque funcionan con fotocélulas. Entonces tenemos que llevar energía para el resto de la jornada... Otros postes son de Cablevisión y no de Epec... En fin, hay aprendizaje en el trabajo cotidiano”.

Y al ser consultado sobre la demora general en el desarrollo del plan de obras, apuntó que “podría hablarse de un 90 por ciento debido a la complejidad y un 10 por ciento a las dificultades de pago”.

“No escapamos a la realidad de la Provincia, pero la demora no es por los pagos”, aseguró.

-¿Qué porcentaje de los 49,6 millones ya han cobrado?

-Alrededor del 50 por ciento.

Finalmente, cuando este medio le hizo saber que otros empresarios que estuvieron ligados a la obra consideran que “el proyecto está en vía muerta” y que dudan que exista “la voluntad política necesaria para reflotarlo y concluirlo”, Galander opinó diferente: “El proyecto está en una etapa de redefinición”.

Para abordar el tema desde la perspectiva de Epec, otro periodista se comunicó el martes último con Adrián Calvo, quien manifestó que “sobre ese tema deben preguntarle a (Fernando) Aimaretto”. Este medio consiguió hablar a las 20.45 de ayer con el funcionario del área de Comunicación de la Gobernación, quien expresó que era demasiado tarde para conseguir la información necesaria, al tiempo que señaló amablemente que en función de ello prefería esperar la publicación de este medio.

Otras voces

Los otros empresarios que tuvieron participación en el proyecto Wi-Fi “para Todos” y que fueron consultados por LA MAÑANA, se hallaban en San Luis. Desde allí opinaron que “actualmente no está en claro que exista la voluntad política para reflotar el proyecto”.

“Aquí, en San Luis, existe esa voluntad desde el momento en que fue sancionada una ley que establece la conectividad para cada hogar. Entonces nosotros trabajamos para cumplir con esa ley y llevar Internet a cada casa, como parte de una política de Estado”, expresaron.

En toda la provincia de San Luis hay 500 puntos de acceso enlazados en red. Federico Rivarola, líder del proyecto de Wi-Fi Córdoba, explicaba públicamente hace ya más de un año que la cosa es bastante sencilla: “A través de las bases creamos redes de punto y multipunto. En Córdoba hay un total de 1.300 equipos out-

door y 300 equipos indoor para hacer la tarea. Nosotros instalamos los nodos en lugares específicos que ganen en altura y comenzamos a tender la red... La red mesh es muy simple, consiste en darle ancho de banda a un solo equipo y colocar repetidoras cada 200 metros...”. Para cubrir el territorio cordobés hacen falta 2.500 puntos de acceso. La primera etapa (de 49,6 millones) contemplaba 1.600 puntos de acceso en las cuatro ciudades citadas. Ya se invirtieron unos 24 millones de pesos en ello pero, de momento, poco y nada.

De la resolución política del tema dependerá si ese dinero de los cordobeses fue dilapidado o efectivamente invertido.

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