Ya se han realizado dos ediciones y se repetirá los últimos domingos de cada mes en La Máxima. No hay lucro, ni reciprocidad, ni intercambio: propone una nueva relación fuera de los imperativos del consumismo. Charla sobre agricultura natural con el experto chileno Víctor Soto Leiva en el Cavo.
La permacultura consiste en el desarrollo de medioambientes sostenibles, una tendencia que llegó a Olavarría en 2011 con encuentros de explicación e información que se concretaron en La Máxima. Los permacultores iniciaron este año las Gratiferias –ya se han realizado dos ediciones- y para esta semana, organizaron una charla sobre agricultura natural para la que llegará a Olavarría el experto chileno Víctor Soto Leiva.
Tal como se adelantó a Infoeme, el ingeniero en Medio Ambiente y Recursos Naturales, agricultor natural y diseñador en Permacultura encabezará el encuentro en la sede del Círculo de Atletas Veteranos, Sargento Cabral 3735, a las 19:00.
En tanto, se profundizó acerca de las Gratiferias y sus objetivos. “Está abierto para que se sume quien quiera sumarse. Y la idea es que lo organice cualquiera donde pinte, que se multiplique”, indicó Pablo Fredes. Las dos ediciones que tuvieron lugar en La Máxima recibieron mayormente ropa y libros, aunque también hubo zapatos, aparatos electrónicos y objetos curiosos como un cassette de música de Illya Kuryaki o un tocadiscos.
En una Gratiferia no hay lucro, ni reciprocidad, ni intercambio, tal como explican los permacultores. La relación que surge entre los asistentes “se percibe y se siente naturalmente. Lo vemos reflejado en los rostros de la gente y en lo que se da. Es contagioso lo que sucede a nivel de resonancia humana”, se entusiasma Pablo Fredes al exponer sobre cómo transcurre un encuentro de este tipo.
La próxima Gratiferia será el 29 de abril. Una oportunidad para sumarse y participar de experiencia distinta, novedosa en Olavarría.
¿Dónde nace la iniciativa de la Gratiferia en Olavarría?
Esta iniciativa nace del desarrollo de uno de los módulos del “Curso Certificado de Diseño en Permacultura”, que se llevó a cabo el año pasado en Olavarría, en un predio que gentilmente nos cedió el Parque Zoológico La Máxima.
Uno de los últimos módulos del curso desarrollaba las temáticas de “Economías Solidarias, Estrategias Urbanas y Comunitarias”, y dentro de los contenidos que abordamos fueron: los sistema de trueque, sistemas Lets, banco de tiempo, recurso semilla, gratiferias, entre otros. Al culminar el Curso, el grupo conformado como “Permacultura Olavarría” decidió organizar una gratiferia como prueba piloto, entre conocidos y allegados, lo cual resultó ser una experiencia muy enriquecedora y de amplia convocatoria social.
¿Qué es la Permacultura?
La permacultura nace de la mano del ecologista australiano Bill Mollison, y del biólogo japonés Fukuoka, por la década de los 70. Ellos son los que asientan y nutren la teoría y metodología, absolutamente vivencial y práctica, de este sistema.
La permacultura consiste, brevemente, en el diseño y desarrollo de medioambientes humanos sostenibles, considerando estos sistemas habitacionales permanentes (de ahí deviene el término perma-cultura, cultura permanente), con fines productivos autosuficientes y sustentables, siempre utilizando los recursos naturales locales. En el diseño del sistema se contempla los siguientes aspectos: arquitectura y construcción natural, uso sostenible del agua, tecnologías alternativas y solares, agricultura orgánica, restauración de suelo, banco de semillas, economías solidarias, estrategias urbanas y comunitarias, prevención de accidentes y catástrofes.
La base ética de la permacultura es cuidar tanto de la tierra como de las personas, compartir los recursos y capacidades, redistribuir los excedentes, en pos de buscar una sociedad que pueda proveer su propio alimento, techo, energía y abrigo, autosuficientemente, en armonía con la naturaleza y de manera sustentable.
¿Como se encuadra la Gratiferia en la permacultura?
La gratiferia es un movimiento cultural socio económico por la Paz Mundial y es una propuesta que se encuadra dentro de las economías solidarias. En principio es una feria donde todo es gratis. El lema es “Traé lo que quieras (o nada) y llevate lo que quieras (o nada)”.
La idea es tener un lugar de reunión y encuentro, al que cada uno lleve, si puede, algo que no use más. Y donde cada uno pueda también llevarse lo que necesite, pero siempre sin dinero de por medio.
Es la única feria donde no es necesario cuidar el puesto, nadie se llena los bolsillos y nadie se va con las manos vacías. No hay lucro. No hay reciprocidad. No es un intercambio. No hay ni dinero de por medio, ni bonos, ni trueque, ni registro. De modo que podés traer nada y llevarte todo y también podés traer todo y llevarte nada.
La Gratiferia es una propuesta realmente ecológica, ya que cumple con las 3 R : reuso, reutilizo, reciclo. Es un espacio para minimizar el impacto ambiental, ya que apunta a reducir la manofactura de objetos, disminuir el consumo indiscriminado y el volumen de la basura que generamos. Con esto estamos invitando a desapegarnos de la carga de objetos que acumulamos, los cuales muchas veces ni usamos, y ponerlas al servicio de los demás.
El creador de la iniciativa fue un joven técnico ambiental, Ariel Rodríguez Bosio, junto a un grupo de amigos, en 1996. En la actualidad se ha multiplicado en miles de espacios, itinerantes y fijos, y hasta virtuales, es un desafío a romper con la lógica de la economía tal como la conocemos, y que sólo se empieza a entender cuando se participa.
Las redes sociales dan cuenta de este fenómeno que comienza a propagarse por distintos países de Latinoamérica y Europa.
¿Qué se puede llevar?
Ropa, Libros, Juguetes, CDs, Tecnología, Herramientas, Bienes de uso cotidiano, objetos de Arte y decoración, Máquinas, Muebles, alimentos, objetos de perfumería, accesorios, zapatos, utiles, libros, revistas, ...también se puede compartir producciones, servicios, performances, conciertos, masajes gratis, cortes de pelo, talleres de todo tipo, mesas informativas, proyección de películas, música, clases, danzas, juegos.
Una Gratiferia es una Feria Gratis; es un encuentro donde traemos cosas buenas lindas y útiles pero que no usamos o ya no queremos conservar. Donde esas cosas encontrarán nuevas manos que las van a aprovechar.
Es importante la puesta en valor de lo que vamos a compartir. Procuramos ofrecer las cosas de la mejor manera posible para que quienes las reciban las sientan como especiales. Podemos plancharlo, coserle un botón, arreglarlo, pintarlo...
Es importante destacar que esta propuesta no es caridad, sino que es una verdadera alternativa al comercio tradicional, buscando activar los procesos de desarrollo económico y social de la comunidad local a través de estrategias innovadoras donde no hay dinero de por medio, ni competencia, solo solidaridad, respeto y cooperación.
¿Donde se lleva a cabo?
La última Gratiferia se llevó a cabo el domingo 25 a las 15 hs en el predio central del Parque Zoo La Máxima, con el propósito de repetirse los últimos domingos de cada mes. Pero más allá de esto lo que buscamos es que tenga un efecto multiplicador, que la idea se contagie y propague, que la gente sepa que puede organizar una en su plaza, en su vereda, en un club de barrio, en la sociedad de fomento, en la escuela. La idea siempre es poder compartir, multiplicar... Tenemos la profunda convicción de que lo que se da se refuerza, que lo que comparte, se multiplica.
Queremos instaurar un espacio de reunión, de amor, de solidaridad, de cooperación en vez de competencia, de redistribución de los bienes, demostrar que sin sistema monetario se puede construir y generar intercambio a conciencia. La economía solidaria es una vía alternativa y prometedora para el conjunto de la sociedad, está basada en la tolerancia, la libertad, la democracia, la transparencia, la igualdad, la promoción humana y social, la salida hacia un mundo mejor redistribuido económicamente.
Tenemos una sociedad basada en el miedo y el egoísmo y una economía basada en el temor a la escasez. En medio de este caos el dinero se transformó en un bien en sí mismo. Trabajamos todo el día para luego gastar el dinero en cosas que no necesitamos.
Ancestralmente la feria era un espacio de encuentro y sociabilización; sencillamente por eso, cuanto más fría y distante se vuelve la sociedad, más necesita consumir.
En la gratiferia intercambiamos cosas como excusa para intercambiar algo más, una mirada, un comentario, un contacto, una historia personal... Como estrategia social innovadora, apunta a vincularnos como hombres y mujeres, a hacernos fuertes consolidando nuevos lazos afectivos.
La permacultura nos enseña una ética del encuentro humano como pilar fundamental para lograr la evolución y el cambio. De manera colectiva estamos buscando transformar nuestra realidad cotidiana, para vivir más felices, más confiados, más integrados con nosotr@s mism@s y con nuestro entorno. Estamos dando un pequeño paso, pero sabemos que las grandes transformaciones comienzan con la suma de pequeñas voluntades, que se unen, se refuerzan y multiplican.
Si en una sola semilla duerme el potencial de toda una planta que nos proveerá de centenares de semillas más... cuanto podrá una sola acción solidaria hacer en nuestra comunidad. Como dice Eduardo Galeano, “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.
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