La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó una operación ilegal que habría permitido la comercialización en negro de 100 mil toneladas de cereales por un valor estimado de 215 millones de pesos, y que tendría como uno de los principales acusados, según pudo establecer LA ARENA, a un operador de Eduardo Castex identificado como de apellido Gonzalo.
Inspectores de la AFIP, en conjunto con personal de la Delegación General Pico de la Policía Federal, realizaron en Eduardo Castex cuatro procedimientos en domicilios -entre ellos el de Gonzalo y también de alguno de sus empleados- y comercios, donde secuestraron documentación, soportes digitales y analógicos, computadoras y todo aquello que pudiera "guardar información", como discos de CD o DVD. En uno de los operativos las autoridades se encontraron 100 mil dólares falsos y también armas de grueso calibre que no estarían declaradas. También hubo allanamientos en General Pico y en Vértiz.
Lo más trascedente para la investigación fue la incautación de sellos policiales, municipales y de otros organismos, cartas de porte utilizadas y en blanco, formularios oficiales de la ONCCA en blanco, entre otros elementos que facilitarían las maniobras evasivas.
Mediante el cruzamiento de datos, los agentes fiscales descubrieron que ese mismo operador había utilizado más de 3.500 cartas de porte en dos años, para lo que era necesario que unas 35 mil hectáreas de campos pertenecieran al mismo productor, dato que, según la información oficial, no se correspondía con la realidad.
Los allanamientos fueron ordenados por el Juzgado Federal de Santa Rosa, a cargo de Pedro Vicente Zabala. La documentación secuestrada refleja que las operaciones fraudulentas se hacían en localidades de las provincias de La Pampa, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Chaco, San Luis, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.
¿Cómo empezó todo? Se especula que los negocios llevados a cabo por los involucrados despertaron la inquietud de la competencia y la investigación llegó hasta la AFIP. A partir de allí, a través de una paciente pesquisa, que incluyó escuchas y seguimientos, esta semana se decidió actuar. Para evitar filtraciones, los procedimientos se hicieron de manera conjunta, con la participación de una importante cantidad de efectivos y móviles: 30 inspectores de la AFIP junto a las más altas autoridades de la dependencia de Santa Rosa, General Pico y Junín, 14 automotores y toda la dotación de la Policía Federal piquense.
"El rey de los granos"
La noticia rápidamente fue reproducida por diversos medios periodísticos y la comunidad se sorprendió por la magnitud de los montos económicos que "movía" con la venta "en negro" de cereales un operador de Eduardo Castex. La supuesta comercialización de cartas de porte fraudulentas era "un secreto a voces" que se comentaba en las calles castenses, apuntando casi siempre hacia el mismo destinatario, mas allá de que existen sospechas sobre otros "vendedores" relacionados con el sector agropecuario que también operarían en esa localidad y la zona, y no sólo en el negocio de los cereales. Movimientos económicos importantes, fuertes inversiones y algo de ostentación, potencionaron esos comentarios que se comprobaron con la llegada de los inspectores de la AFIP y los efectivos de la Policía Federal. Ayer en las calles castenses, el sospechado ya fue bautizado como "el rey de los granos".
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