Río Grande tiene 18 mil plazas cuando la demanda es de 60 mil

En temporada alta de verano, entre noviembre y febrero, se calcula que existen 18 mil plazas disponibles en la única frecuencia aérea que tiene Río Grande, cuando la demanda es de 60 mil.
Así lo indicó el operador turístico Darío Romero, titular de la empresa Tolkeyen Turismo, quien está convencido que la empresa Aerolíneas Argentinas no sumará más frecuencias a este destino, ya que la única que se mantiene no es rentable para la empresa.

«No vamos a tener nunca más otros vuelos, a no ser que todos los sectores se preocupen, porque en esto, los operadores turísticos somos un cero a la izquierda» ilustró Romero, para dejar sentado que escasa atención brindan a los reclamos que plantean ellos desde Río Grande.

«La gente debe tener en cuenta que no vamos a tener mejores condiciones tarifarias y mucho menos más frecuencias, porque Aerolíneas no tiene más máquinas para destinar» dijo Romero.

Para colmo de males, la gente de Río Grande se rehusa a trasladarse a Ushuaia para tomar un vuelo, cuando allí la oferta es mucho mayor, ya que existen hasta ocho frecuencias diarias.

Algunas críticas

Criticó que en su momento, cuando funcionarios de gobierno se reunieron con autoridades de Aerolíneas Argentinas, pretendieron «venderle hielo a los esquimales, porque plantearon que se incorpore un vuelo nocturno cuando el aeropuerto de Río Grande no es H24».

También objetó la actitud de la Cámara de Comercio, que a pesar de «estar puerta de por medio, no tuvieron la delicadeza de plantear al gerente de la sucursal Río Grande de Aerolíneas, qué requerimientos tienen».

Sobre la situación del aeropuerto local, Romero lamentó que cada vez que se rompe el único camión que hace las veces de autobomba, se suspenden los vuelos.

Falta apoyo al sector

Darío Romero se quejó de la falta de apoyo a los operadores turísticos que se desempeñan en Río Grande, porque las agencias no cuentan con la posibilidad de obtener créditos blandos y las líneas de préstamos que difunden organismos oficiales, como el municipio, les dan la espalda al sector.

«Los bancos hacen las planchas. Acá en Río Grande hay bancarios, no banqueros. Todos las entidades están estructuradas para decir que no cuando se le solicita un préstamo» indicó Romero.

Dio que el municipio entregó financiación para diversos sectores de la producción local, pero «los créditos para turismo están cerrados».

Comentá la nota