El conjunto sureño cayó en el suplementario ante el elenco marplatense por 84-82. Patricio Prato estuvo cerca de ser el héroe de al noche con un triple sobre la chicharra, pero el tiro no tuvo destino de red. El próximo compromiso del conjunto de Santander, que quedó segundo, será ante Argentino de Junín en el microestadio Antonio Rotili
La noche del martes vibró al ritmo de un partido intenso, de alto voltaje entre dos candidatos al título. Lanús peleó en desventaja de talla por la fata de sus norteamericanos, pero se las ingenió para resurgir en el último cuarto y mandar a suplementario. La visita dominó el tanteador y definió la historia desde la línea.
El choque comenzó con la supremacía de la escuadra de Hernández, quien leyó la ventaja clara en centímetros en la zona interior y con la dupla Gutiérrez (9)- Leiva (4), tomó la delantera 13-3, a los 5 minutos. El local no hallaba claridad y lucía muy acelerado en sus decisiones en ataque, que se simbolizaba con un magro porcentaje de tiros de cancha (33%). En esta tesitura la visita se quedo con el chico 23-10.
En el segundo capítulo Peñarol sacó la máxima 29-12, a los 2 minutos de juego, usufructuando de su defensa zonal 3-2 que complicaba al oponente. Cuando parecía que el trámite se iba a quebrar, Lanús resurgió motorizado en el temple y corazón, estampó una corrida 15-5 y se acercó 27-34. En ese tramo fue decisivo el desequilibrio de Giorgi (8), que aprovechó el juego en pareja con Laprovíttola, así como las bombas de Pérez (6). Con enjundia, el local llegó al entretiempo perdiendo 43-36.
Tras las charlas en vestuarios, el ‘Granate’ siguió empujado en el contagio anímico y una gran tarea colectiva en defensa, por eso en los primeros cinco minutos acechó 47-48. En el momento crítico, Peñarol apeló a la jerarquía de sus individualidades y clavó un parcial 10-0, para retomar una brecha considerable 58-47. En ese lapso se despertó la puntería de Safar (11) y la mayor altura de Leiva (6) en la llave, por eso clausuró el cuarto en ganancia 65-41.
En los primeros tres minutos del último cuarto el partido cayó en un terreno de imprecisiones, la visita no embocó ningún punto y Lanús desperdició varias contras. Los marplatenses continuaron con el dominio del tablero 71-60, con 3 minutos en el reloj. El conjunto de Santander volvió a ejercer una reacción tremenda, metió una pasaje 10-1, de la mano de Laprovíttola (7) y Prato (8), además de una asfixiante labor en defensa, por eso acortó las distancias 70-72, con un minuto. En el tramo decisivo, el Grana encontró en el compromiso colectivo y la puntería en línea la clave para empatar y forzar el suplementario.
El tiempo extra arrancó inclinado para el local, aunque el juego ya estaba desvirtuado por las salidas por faltas de Martina y Giorgi. Lanús no bajó los brazos, a pesar de la productividad de Campazzo (5). Con 1:30 minutos en el reloj, un triple de Prato puso 82-80, pero de ahí en adelante los de Santander no encontraron la fórmula para facturar, producto del cansancio y la imposición en cancha de cinco perimetrales. Los libres de Mata y Leiva definieron la historia, a pesar del intento de tercera dimensión de Prato sobre la chicharra que no ingresó.
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