La postal se repitió ayer: las filas de conductores fastidiados. Dirigentes del sector insisten con que el problema es estructural.
La escasez de combustibles nuevamente comenzó a notarse esta semana en la capital provincial.
En las estaciones de servicio salteñas sigue faltando combustible. El problema, desde que se agudizó la crisis energética en el país, se repite: la cantidad de nafta que llega a Salta no alcanza para mantener un servicio regular, debido a la intensa demanda de los conductores.
En un relevamiento realizado nuevamente ayer por El Tribuno se pudo observar la desesperación de los conductores por conseguir combustible para seguir andando. Las quejas eran las de siempre: la falta de una política nacional que garantice el abastecimiento parejo en todo el país, sin discriminar al interior.
En algunas estaciones de servicio, como en la YPF ubicada en Virrey Toledo y Paseo Gemes los automovilistas hicieron filas de más de 100 metros para conseguir nafta súper. Un playero del lugar explicó a El Tribuno que “no duró ni dos horas el stock, por lo que ahora la gente espera para conseguir premium”.
Los automovilistas se mostraron fastidiados por la situación, ya que tuvieron que esperar más de media hora en algunos casos para conseguir combustible. Otros prefirieron deambular por la ciudad y probar suerte en diferentes playas.
Al igual que días anteriores, la moneda tenía dos caras: los lugares donde los conductores esperaban con paciencia llegar al surtidor y las playas desiertas por la falta de súper. “En el camino encontré estaciones con carteles avisando que no contaban con stock de gasolina premium, la primera alternativa ante la ausencia de la primera”, comentó David, a este diario.
“El problema es estructural”
Alejandro Martorel, secretario de la Cámara de Estaciones de Servicio, explicó a El Tribuno que “la falta de combustible se debe a un problema estructural”. El dirigente hizo referencia a lo que también marcó la presidenta Cristina Fernández cuando el miércoles reapareció en un acto en la Casa Rosada: la baja producción y de inversiones por parte de las petroleras en el país.
“El consumo subió un 30% en los últimos tres años, por la venta de 600.000 autos en el mismo lapso. Cualquier problema de logística genera una falla en el abastecimiento”, indicó Martorel.
El dirigente indicó que “ante la noticia de falta de combustible, se genera una psicosis en la gente. Que hace que salga a comprar nafta inmediatamente, por miedo a quedarse sin nada”.

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