Aún dependiendo de si mismo no pudieron en ninguno de los momentos claves del campeonato mejorar la pobre imagen que mostraron a lo largo de la temporada. Unidos en el fracaso.Pobres hinchas.
Uno no entró en la pelea para ascender al fútbol grande y el otro deberá pelear para no seguir cayendo. Las culpas son compartidas y comienzan en las dirigencias de los dos clubes más populares de la provincia.
Ambas comisiones directivas pecaron por inoperancia para resolver con autoridad el tema futbolístico. Cambiaron o mantuvieron técnicos que no encontraron la fórmula para mejorar el rendimiento. Los dirigentes tucumanos siguen apostando a lo foráneo. Vaya uno a saber porque. ¿Será negocio, soberbia, exitismo, ignorancia?. No se. Solo conozco lo que veo al inicio y al final de cada temporada. Muchas declaraciones grandilocuentes y pocas satisfacciones deportivas.
Los de Atlético Tucumán hablaron mucho, metieron marketing y al final las contrataciones recomendadas por Enrique Hrabina y por ellos aceptadas no funcionaron .Además se equivocaron trayendo de vuelta a Luis Rodríguez y contratando a Adrián Czornomáz y anteriormente a Osvaldo Sosa y Mario Gómez.
Por el lado de San Martín, sus dirigentes hablan menos pero se equivocan peor. Siguieron jugando con Carlos Roldán, cuando este ya había cumplido su ciclo al final de la participación del equipo en Primera División. No arriesgaron económicamente, en la contratación de jugadores y terminaron armando un plantel mediocre.
Al final tengo la sensación que los futbolistas tucumanos no sirven para lo que pretenden Atlético Tucumán y San Martín. Llevan años postergándolos para incorporar, salvo contadas excepciones, a aquellos que están más para la jubilación que para integrar un equipo de fútbol. Obvio que no tiene la culpa el chancho sino quién le da de comer.
Y esto no es poner nafta al fuego. Desde hace mucho tiempo quien esto escribe viene reclamando más coherencia en los directivos tucumanos. No la muestran y así les va los clubes que ellos controlan, cada vez peor. Piensan en el ahora y nunca en el después.
La verdad que dieron pena en las últimas temporadas, tanto ellos como técnicos , jugadores y el periodismo que les dio más valor del que tienen,
De una forma u otra todos los aludidos arriba ganaron. Los únicos que perdieron fueron los hinchas.

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