Por Carlos PagniComo ningún dirigente argentino antes que él, Néstor Kirchner entiende que no se puede concebir un proyecto de poder prescindiendo de una dimensión empresarial. Por esta razón, los altibajos del kirchnerismo en la política se reproducen en el tablero de los negocios. Allí también el matrimonio enfrenta, desde la derrota de junio pasado, un trance incierto.
Esta pretensión ha llevado a Telecom a una situación insólita, sobre la que la Corte Suprema podría expedirse en el acuerdo de mañana. Si bien los Werthein se habían comprometido en 2003 a vender su participación del 50% a sus socios de Telecom Italia (TI), esa familia consiguió que los italianos quedaran excluidos del gobierno de la empresa. El juez en lo contencioso administrativo Enrique Lavié Pico -el mismo que viene avalando el manejo oficial de las reservas-, suspendió sus derechos políticos, contrariando seis pronunciamientos de la justicia penal económica y civil y comercial. Es curioso que un conflicto entre accionistas privados se trate en el fuero contencioso administrativo. El procurador Esteban Righi, por ejemplo, acaba de dictaminar que se trata de un caso penal económico. Quedan por definir otros detalles, como si la familia Werthein puede seguir litigando sin pagar US$ 14 millones por tasa de justicia.
Kirchner está empeñado en esta querella. Como en faenas similares, se sirve de Guillermo Moreno. El secretario de Comercio dispuso que los italianos vendieran sus acciones contra su propia voluntad, con el argumento de que Telefónica de España había comprado una parte de Olimpia, la controlante de TI. La Securitie and Exchange Commission (SEC), de Nueva York, investiga si esta orden esconde la intención de que el 50% de TI en Telecom sea vendido a los empresarios filokirchneristas Eduardo Eurnekian y Ernesto Gutiérrez, de Aeropuertos Argentina 2000.
Moreno había dado un ultimátum a TI para el 25 de febrero. Pero la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico suspendió la obligación de vender y sacó a Moreno del trámite. Esta semana lo reemplazaría Roberto Feletti, viceministro de Economía. Feletti reporta a Julio De Vido y De Vido -según fuentes inobjetables-fue quien, en su momento, les dijo a representantes de TI: "Si quieren resolver el problema de la venta, hablen con la gente de Aeropuertos", es decir, con Eurnekian y Gutiérrez. Este acaba de pedir que el Ejecutivo fuera más enérgico con los italianos y, para ahorrar trabajo a la SEC, ratificó su amistad con Adrián y Gerardo Werthein.
Otro mercado clásico del kirchnerismo que se ha vuelto turbulento es el petrolero. Con la venta por US$ 3100 millones del 50% de Bridas a la China National Offshore Oil Corporation (Cnoop), los hermanos Alejandro y Carlos Bulgheroni produjeron un movimiento relevante en el juego territorial de la energía. Asociándose con los Bulgheroni, la Cnoop se alió a la British Petroleum, socia de Bridas en Panamerican Energy. Así, los chinos podrán actuar en dos mercados que les estaban vedados: el de los Estados Unidos y el de Brasil, donde BP y Bridas tienen inversiones.
Carlos Bulgheroni decidió, por un instante, dejar la penumbra para explicar esa asociación. Creyó que también era el momento de impugnar la política petrolera de los Kirchner y la administración de YPF, que son, por innumerables razones, dos caras de la misma moneda.
Bulgheroni dijo que el intervencionismo oficial desalienta la inversión; que la Argentina está perdiendo una preciosa oportunidad; que YPF debe ser recapitalizada; que si Repsol cumple con la promesa de vender un 20 o un 25% de YPF, Bridas querría comprarlo, y que a él le gustaría presidir la empresa. Estas declaraciones provocaron una tormenta.
Ante conflictos delicados, el kirchnerismo suele guardar silencio. La única respuesta pública a Bulgheroni fue un comunicado atribuido a Repsol -no a YPF-, y divulgado por la agencia oficial Télam. Allí se dijo que las declaraciones del presidente de Bridas eran "inadecuadas y carentes de fundamentos".
Los voceros de YPF, consultados por LA NACION, insistieron en que no negociarán con los Bulgheroni, pero que sí sacarán el 20 o el 25% de la sociedad a la bolsa. Sin embargo, muchos expertos relacionan las declaraciones de Bulgheroni con las innumerables noticias que, en Europa y Asia, pronosticaban hace más de un año la compra de YPF por los chinos. Además, es conocida la vocación del principal accionista de Repsol, Luis del Rivero, por vender ese activo. Del Rivero está enfrentado a Antoni Brufau, presidente de la compañía. Bulgheroni echó sal en esa herida y sembró varias incógnitas: ¿comenzó el desembarco chino en YPF?, ¿se hará a través de la Bolsa?, ¿se agota en el 25% de la empresa? Es muy temprano para saber.
Al proponer, con US$ 3100 millones en el bolsillo, una recapitalización de YPF, Bulgheroni rozó otro problema delicado: la necesidad de la familia Eskenazi de que se hagan grandes distribuciones de dividendos para, con ellos, pagar su participación en la empresa. Sobre todo a Repsol, que financió ese ingreso. Además, Bulgheroni confesó su interés por gerenciar YPF, tarea que los españoles delegaron en los Eskenazi.
Los Eskenazi evitaron responder a Bulgheroni. Sebastián, el CEO de YPF, se reunió con él para acotar el entredicho. Es probable que, antes de la reunión, conociera los comentarios de Bulgheroni delante de los principales asesores energéticos de la oposición en el Congreso, a los que también se les explicó la entrada de los chinos en Bridas.
El más agresivo en la defensa del Gobierno y de YPF fue De Vido. El ministro, admirador de Carlos Bulgheroni, llamó a los hermanos. No fue para agradecerles que cumplieran, siquiera en parte, el sueño de Néstor Kirchner de atraer inversiones millonarias desde China por U$S 20.000. Además, como se notó con la suspensión del viaje presidencial y se advierte en el conflicto por el aceite de soja, el kirchnerismo cambió de opinión sobre los chinos.
Alejandro Bulgheroni explicó a De Vido el derecho a operar en el mercado y a manifestarse por la prensa. Pero, horas más tarde, su hermano Carlos satisfizo a Kirchner diciendo: "Hoy, nosotros no tenemos un plan de adquisición de YPF. Eso no quiere decir que no lo tengamos en el futuro si las cosas cambian. Pero el futuro es el futuro". Estos dichos aparecieron mezclados con otros, relativos a la pesca, en el diario La Jornada , de Chubut.
A pesar de esta trifulca, es posible que en los próximos días el Gobierno autorice un aumento del 10% en el precio del petróleo, como homenaje a los gobernadores de las provincias con ese recurso que rechacen la coparticipación del impuesto al cheque.
Por suerte, está Cristóbal López para compensar al oficialismo por los sinsabores de Telecom y de YPF. El está haciendo un casting de gerentes para la destilería y las estaciones de servicio que está a punto de comprar a Petrobras. También se va a quedar con las constructoras Torraca Hnos. y Contreras Construcciones para intervenir en más licitaciones de obra pública. Contreras está teniendo problemas para cobrar sus contratos con el Estado. López ampliará también su negocio de tragamonedas: compite por Casinos Magic, que controla las de Neuquén. El rey de las apuestas tiene una fe inquebrantable y eso agrada en Olivos: ya no son tantos los empresarios que, como él, apuestan a que los Kirchner seguirán en el poder por otra década.









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