Se ha registrado durante los primeros meses del año en los talleres Aprender para Emprender (APE), que impulsa la Secretaría de Acción Social en todos sus centros de promoción barrial, un extraordinario crecimiento en el número de los vecinos participantes.
Por estos días, los talleres congregan a casi 1.200 vecinos. Las opciones son varias, y van desde tejido (telar, dos agujas, crochet), pintura en madera y tela, cocina y repostería, hasta macramé, peluquería, costura e informática. En los últimos años también se han sumado flores secas y tallado en madera; y a partir de 2010 papel maché.
Desde la cartera municipal atribuyen el crecimiento de participantes a diversas razones. Una de ellas es que en cada año de los últimos tres, se incorporó un nuevo taller que permitió renovar la oferta.
Además, se implementa un cronograma rotativo que permite que cada barrio renueve sus talleres año a año; es decir, lo que estuvo en un Centro de Promoción un año, estará en otro distinto al siguiente.
Otra de las razones que explica el crecimiento de participantes está vinculada con la apertura de nuevos Centros de Promoción Comunitaria en María Elvira y Santa Elena. Allí se dictan talleres de cocina y tejido, por un lado, y de cocina tejido, peluquería y tallado en madera, por el otro.
Además, el Centro de Ferri también se sumó este año a la propuesta, con talleres de cocina y madera.
Uno de los puntos destacados del programa es que con los años se ha convertido en un lugar de encuentro entre las vecinas, quienes son las que concurren en mayor cantidad aunque el taller de tallado en madera también convoca a numerosos hombres.
Los salones se convierten así no solo en un lugar al que se asiste a capacitarse, sino también en espacios de intercambio, contención y ayuda mutua, para el progreso de los participantes.
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