La empresa Trenes Especiales Argentinos Sociedad Anónima (TEA), debió despedir a cien empleados ante la indefinición sobre la vuelta al servicio que dejó de prestar por disposición de la Secretaría de Transporte de la Nación a principio de año, para operar el ramal Urquiza, uno de los más extensos del país y que unía en total a cuatro provincias, incluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires..
La empresa, mediante la cual el tren de la Mesopotamia volvió a funcionar a comienzo de la década pasada, se vio obligada a “indemnizar a cien empleados, entre ellos a varios de la provincia de Misiones, porque la Nación sigue sin convocarnos a pesar de que nosotros estamos a la espera de poder concretar una audiencia”, explicó ayer el gerente de TEA, Fernando Gómez.
“Por ahora la empresa se mantiene con un personal mínimo, casi el noventa por ciento de los empleados fueron debidamente indemnizados, la mayoría son de Misiones, Corrientes y Entre Ríos”, aseguró el gerente de la empresa.
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