Se prevén el despido de 490.000 empleados públicos y ajustes en casi todas las áreas
LONDRES.- Cerca de medio millón de empleos públicos se perderán como parte del más severo plan de austeridad aplicado por un gobierno británico desde la Segunda Guerra Mundial, así como el más profundo en ser implementado en la Unión Europea (UE).
El ministro de Economía, el conservador George Osborne, reveló ayer en la Cámara de los Comunes los detalles del ajuste que tiene por objetivo eliminar el déficit presupuestario estructural hacia el año 2015, que actualmente alcanza a un 11% del producto bruto interno (PBI) británico, uno de los más elevados entre los países desarrollados.
Los recortes serán introducidos en prácticamente todos los departamentos del Estado y van desde un 5 hasta un 41% (con un promedio total del 19%) del gasto durante el período 2010-2014.
Esto provocará la partida forzada de 490.000 empleados públicos en los próximos cuatro años. El gobierno de coalición liberal-conservador espera, sin embargo, limitar los licenciamientos mediante acuerdos con los empleados para que acepten soluciones de compromiso como jubilaciones voluntarias o la reducción en sus horas de trabajo.
"Habrá algunos despidos -admitió Osborne-. Es inevitable cuando el país se ha quedado sin dinero. Nos sentimos responsables de cada individuo que trabaja para el gobierno y siempre haremos todo lo que podamos para ayudarlos a encontrar un trabajo alternativo."
En estos términos, el Ministerio de Relaciones Exteriores tendrá que hacer ahorros del 24%. Para lograrlo, dejará de pagar los gastos de la BBC World Service y reducirá el cuerpo diplomático residente en Londres.
En el Ministerio del Interior, los recortes serán del 30%; en el de Economía, un 33%; en el de Cultura, Medios y Deportes, un 41%; en el de Defensa, tal como se había anunciado el día anterior, un 8 %, y en el de Justicia, un 6%. Los montos de los subsidios por desempleo, en tanto, fueron congelados y sólo se podrán cobrar por un período máximo de un año.
Sólo el área de salud y la ayuda a los países subdesarrollados se salvaron del recorte, y se cumplió así la promesa electoral realizada por el primer ministro, el conservador David Cameron. El presupuesto del Servicio Nacional de Salud será aumentado un 0,4%, por encima del nivel de inflación, y la asistencia internacional a países pobres será incrementada hasta alcanzar un 0,7% del presupuesto nacional.
En educación, las universidades sufrirán recortes del 4%, pero la construcción de escuelas y la ayuda a niños con problemas de aprendizaje se verán beneficiadas con fondos de 40.000 millones y 45.000 millones de dólares suplementarios, respectivamente. En lugar de reducirlas como se temía, las inversiones en el área de investigación científica fueron congeladas, pero aquellas destinadas a la búsqueda de energías renovables y a combatir el cambio climático fueron disminuidas en un 5%.
La distribución de fondos nacionales entre los gobiernos autónomos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte también irá a la baja, entre un 5 y 7%.
Osborne confirmó, además, que a partir de 2020 -seis años antes de lo que se esperaba- la edad mínima de jubilación pasará a ser de 66 años para ambos sexos. Actualmente es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres.
"Inevitables"
El ministro dijo que los recortes eran "necesarios, inevitables y justos" por cuanto los que "ganen más, pagarán más", y los más vulnerables "serán adecuadamente protegidos". También aseguró que la coalición gobernante ya había sacado al país de la "zona de peligro" para situarlo en el "camino de la responsabilidad".
En medio de acalorados intercambios en la Cámara de los Comunes, el ex ministro de Salud y actual vocero en temas económicos del laborismo, Alan Johnson, acusó a la bancada conservadora de "celebrar con vítores los recortes más profundos en el sector público de los que se tiene memoria", y señaló que "estas medidas no responden a la necesidad, sino a objetivo ideológicos."
Los sindicatos del sector público, reunidos en la federación Unison, también reaccionaron con furia y prometieron desplegar medidas de fuerza, incluso huelgas generales.
"Lo que vimos en Westminster fue un espectáculo de hipocresía. Nos hablan de recortes justos cuando le están haciendo pagar al sector público por las malas acciones de los banqueros. Que no lo duden un instante: estamos listos a ir a la ofensiva", dijo Franco Buonagura, secretario de Unison.
LA REINA DEBERÁ REDUCIR SUS GASTOS
* LONDRES (Para LA NACION).- Según anunció ayer el ministro de Economía, George Osborne, la casa real también deberá reducir sus gastos, y lo hará en un 14% en los próximos dos años. El gobierno, sin embargo, ha dejado en reserva 1,5 millones de dólares para las celebraciones del jubileo de diamantes de Isabel II, en 2012, por sus 60 años de reinado.

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